La Justicia local definirá mañana parte del futuro de Yamil Yunes, el hombre de 31 años imputado por el brutal femicidio de su ex pareja, Rocío Collado (30). Se espera que la audiencia de prisión preventiva, a cargo del juez de Garantías Gabriel Ravagnani, determine si el acusado espera el juicio tras las rejas.
El grave hecho, que conmocionó a San Rafael (ver aparte), ocurrió entre la noche del lunes 25 y la madrugada del martes 26 de agosto. Según la investigación, el hombre agredió brutalmente a Rocío hasta causarle la muerte por estrangulación. Tras el crimen, el hombre fue internado en un hospital por un estado de alteración, aunque la Justicia ya exige que esa condición «no altere su responsabilidad penal».
La imputación contra Yunes es por «homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género», una figura penal que en Argentina es conocida como femicidio y que tiene una única condena posible: la prisión perpetua.

En la audiencia de mañana, la fiscalía encabezada por Iván Ábalos argumentará ante el juez por qué existen elementos suficientes que ligan a Yunes con el crimen. El objetivo es convencer al magistrado de que el imputado debe permanecer detenido durante todo el proceso judicial para evitar un posible riesgo de fuga o de entorpecer la investigación. Por su parte, la defensa de Yunes presentará sus propios argumentos para intentar que se le otorgue la libertad, al menos hasta el momento del juicio.
El hecho
Entre la noche del lunes 25 y la madrugada del martes 26 de agosto, Rocío Collado salió de su casa a bordo de una Fiat Fiorino blanca y perdió todo contacto con su entorno.
Sus allegados, al notar que no respondía a los mensajes ni llamadas, realizaron la denuncia por averiguación de paradero, lo que activó el protocolo de búsqueda de personas.
Desde entonces, policías recorrieron domicilios y zonas clave en la ciudad, mientras también se buscaba el vehículo. Así, llegaron al domicilio de Yunes, pareja de la víctima. Según informaron fuentes oficiales, al ser consultado por el paradero de Collado, el hombre respondió con frases incoherentes. Llevaba ropa con manchas hemáticas y fue detenido en ese momento. La Policía constató que su estado requería atención médica, por lo que fue inmediatamente trasladado al hospital.
Poco después, un vecino alertó al 911 al notar la presencia de una camioneta utilitaria abandonada sobre la calle Bernardino Izuel. Al acudir al lugar, la Policía encontró el cuerpo sin vida de Collado en el interior del rodado, con signos evidentes de violencia.



