La investigación por el crimen de un chofer de aplicación en Santa Fe sumó detalles estremecedores. La fiscalía reconstruyó cómo los acusados habrían planificado el ataque mediante una falsa cita que terminó en un asesinato y una serie de maniobras para robar dinero.
Según la causa, el contacto con la víctima comenzó días antes a través de mensajes. La propuesta derivó en un encuentro pactado en un departamento de la localidad de San Lorenzo, donde finalmente se concretó la emboscada.
De acuerdo con la imputación, el conductor llegó al lugar en la madrugada y, una vez dentro de la vivienda, fue atacado por sorpresa con un martillo. El golpe le provocó múltiples fracturas y lo dejó reducido, lo que permitió a los agresores robarle dinero, teléfonos y exigirle las contraseñas de sus cuentas.
La hipótesis judicial sostiene que, tras el ataque, los acusados lograron realizar transferencias de dinero desde las cuentas de la víctima. Luego, para evitar que denunciara lo ocurrido, habrían provocado su muerte por asfixia.
Maniobras posteriores y hallazgo del cuerpo
Después del crimen, los imputados trasladaron el cuerpo y abandonaron tanto el cadáver como el vehículo en zonas rurales cercanas. En paralelo, utilizaron los teléfonos del chofer para contactar a clientes habituales, simulando que seguía trabajando.
Con ese método, pactaban viajes falsos y pedían adelantos de dinero, lo que permitió extender el delito incluso después del homicidio.
El cuerpo fue hallado días más tarde, luego de que una de las acusadas indicara su ubicación. Las pericias posteriores, junto con el uso de herramientas como luminol y geolocalización, resultaron clave para reconstruir lo sucedido.
La causa está caratulada como homicidio criminis causa, ya que el asesinato habría tenido como objetivo asegurar el robo y la impunidad. Ambos sospechosos permanecen detenidos mientras avanza el proceso judicial.







