Crisis, bono y polémica

La crisis económica actual y su profunda afectación en los salarios de la clase trabajadora llevaron a que el Gobierno nacional acordara esta semana con sindicalistas y algunos empresarios el pago de un bono de fin de año de 5.000 pesos. La compensación, que intentaría paliar el defasaje que ha observado la mayoría de los sueldos respecto a la inflación (según datos del INDEC estaría por encima de los 15 puntos porcentuales con los sueldos “en blanco”), sería obligatoria para las empresas del sector privado y pagadera en dos cuotas con los salarios de noviembre y enero.
Ni bien se conoció la información, y aunque restan detalles del decreto que implementaría el mencionado bono, casi la totalidad de las entidades gremiales empresarias salieron a criticar la medida.
La Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) argumentó que actualmente las empresas se encuentran “trabajando a media máquina”, por lo que les será “imposible pagar un bono”. Por su parte, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza consideró que es ese pago extra podría “generar un efecto adverso de informalidad o una mayor caída de la actividad”.
La Cámara de Comercio de San Rafael también se demostró contraria a la pretendida compensación salarial, al menos como fue presentada originalmente. En un contundente comunicado, la entidad local afirmó –entre otras consideraciones- que “la situación crítica la viven todos los ciudadanos, por lo cual resulta injusto pensar que nuevamente es el sector privado el que debe asumir los costos de la crisis, ante la falta de estrategias del Estado para revertirla” y que “asumir otro costo más, en un momento económico crítico y sin tener en cuenta la mencionada situación extrema que sufre el sector (pymes), llevará a las empresas a su desaparición o a la pérdida de puestos de trabajo”.
Las discusiones siguen a nivel dirigencial respecto al mentado bono, incluso ahora hasta se duda de su pago efectivo. Tiempo atrás, en este mismo espacio, nos preguntábamos quién asumiría el costo de la crisis. En el marco de esta discusión pueden vislumbrarse, pase lo que pase, algunas respuestas a ese interrogante.