Un nuevo informe basado en los resultados de las pruebas Aprender, ha sacudido los cimientos del sistema educativo argentino. Los datos revelan un panorama desalentador, y esto tiene que ver con que casi la mitad de los estudiantes de primaria no logra alcanzar los niveles mínimos de aprendizaje en áreas fundamentales como lengua y matemática. La situación se agrava en el nivel secundario, donde ocho de cada diez alumnos no dominan los conocimientos básicos de matemática.
Los hallazgos surgen del trabajo “¿Qué aprendimos de Aprender?” elaborado en conjunto por el Observatorio Argentinos por la Educación y Educar 2050, con autoría de Alejandro Ganimian y Verónica Mesalles.
«Lo que hicimos en el último informe ha sido analizar un poco la evolución histórica de las pruebas Aprender que realiza la Secretaría de Educación. Se examinaron los datos que corresponden del período del 2016 al 2023. Dentro de este panorama, lo bueno es que desde ese año y hasta la fecha, las pruebas se fueron tomando de manera ininterrumpida, a excepción del periodo de pandemia. La buena noticia es que este sistema de evaluación se fue consolidando. A través del mismo se mide los conocimientos de los estudiantes en diferentes niveles educativos», dijo a FM Vos 94.5 Leyre Sáenz Guillén, analista de datos en Argentinos por la Educación.
«El dato desalentador es que desde el 2016 hasta el 2023 vienen cayendo sostenidamente los puntajes en lengua y matemática. De hecho, en la secundaria solo dos de cada diez chicos logran los niveles mínimos en matemática, y en lengua solo cuatro de cada diez. En el 2016 el promedio rondaba cerca de seis cada 10 chicos. Se puede percibir un descenso sostenido que la pandemia agudizó. El problema es que hasta el momento todos estos datos negativos no se logran revertir», observó.
Tras indicar que el escenario educativo argentino no es el mejor, comentó cuál es la proyección que se tiene a futuro del sistema. «En educación siempre se puede hablar de las dos caras de la moneda. Una de las cuestiones auspiciosas es que en los últimos años Argentina ha sido pionera con respecto a la integración de los chicos en el aula. En el nivel primario prácticamente el 100 % de los niños está en la escuela, mientras que en la secundaria cerca del 95 %. Lo bueno es que las tasas de deserción escolar vienen cayendo considerablemente. La parte negativa es que se observa un declive de los aprendizajes. La contracara a todo esto es Chile, tiene muy buenos rendimientos en las pruebas, pero no trabaja la integración en las aulas. Me parece que se debe encontrar un punto medio entre ambos sistemas», opinó Sáenz Guillén sobre las diferentes realidades.
«En Argentina hay niveles de aprendizaje muy bajos ya desde los primeros años de la escuela primaria. En tercer grado solo uno de cada dos chicos comprende un texto básico, mientras que la mitad de los niños de ocho años no entiende lo que lee. Sin dudas que hay que reforzar la alfabetización de los primeros años. Por otra parte, en el país tenemos una ley de financiamiento educativo que data del año 2006, la cual obliga a invertir en educación el 6 % del total del PBI. Si bien esta norma existe hace 18 años, solamente se cumplió en tres ocasiones. En el acumulado, al sistema educativo le debemos el total de toda una partida presupuestaria. Se podría empezar a invertir cada año un 12 % para empezar a saldar esa deuda. La educación en Argentina no es prioridad en términos de políticas públicas», manifestó la analista durante la entrevista.
En ese mismo sentido, se refirió a las condiciones laborales de los docentes. «En primaria, el 69% de los docentes trabaja en una sola escuela, el 28% en dos, y el 2% en tres o más. Argentina también es el país de la región con el mayor porcentaje de educadores que tienen otro trabajo remunerado por fuera de la escuela: el 14,4% de los docentes argentinos declaran tener otra actividad remunerada, mientras que el promedio regional es 8,4%», precisó Leyre Sáenz Guillén.
Por otra parte, comparó el nivel de aprendizaje del sistema de educación pública y el privado. «El rendimiento en las escuelas estatales es menor al de las privadas. En Argentina un 70 % de los chicos concurre a una escuela estatal. Lo que ocurre es que el nivel socioeconómico de cada uno de los chicos que acude a cada uno de los sistemas de gestión educativa es muy distinto. El nivel socioeconómico va de la mano al nivel de aprendizajes. Las provincias que alcanzan un mayor rendimiento educativo son aquellas que cuentan con un mayor recurso, como Ciudad de Buenos Aires o Córdoba, en contraposición a Chaco y Santiago del Estero», aseguró.
«Igualmente, aun los resultados de los rendimientos de las escuelas privadas siguen siendo bajo si se los compara con otros países de la región. El aprendizaje y la calidad educativa está bajando en todos los sectores. No obstante, hay un dato alentador. En los últimos años de la escuela secundaria en las pruebas Aprender se les hace un cuestionario. Una de las preguntas es ‘¿Qué querés seguir haciendo cuando termines la escuela?, y en los sectores más acomodados de la sociedad el 95 % dice que quiere seguir estudiando en la universidad, mientras que en los sectores más pobres ese promedio se reduce al 75 %. En ambos sectores sociales estamos ante un porcentaje muy alto. Lo que sucede es que luego solo la mitad logra estudiar un nivel superior. A los chicos hay que otorgarles las herramientas para que puedan hacerlo, hay que solidificar los procesos de alfabetización desde el nivel inicial y primario», manifestó Leyre Sáenz Guillén sobre el final de la entrevista en torno a lo que evidenciaron tras este estudio.


