La crisis hídrica que afecta a la provincia se mantendrá por un año más, según el pronóstico del Departamento General de Irrigación (DGI).
Al respecto, Sergio Marinelli, titular del organismo, dijo a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael que “en realidad diariamente Irrigación tiene reportes de lo que sería un equivalente de agua nieve. Lo hace a partir de lo que marcan las estaciones hidrometeorológicas en puntos estratégicos de cada una de las cuencas de los ríos, desde el Mendoza hasta el río Grande, en el Sur. Esto va marcando pronósticos regionales con un nivel de precisión no muy exacto, porque son estudios sobre lugares de gran tamaño”.
Agregó que “ahora tenemos una declaración de nuestro ingeniero de Gestión Hídrica en la cual hace un análisis de cómo están las cuencas actualmente. Lo que hoy tenemos es nada de agua o muy poca, aunque igual tratamos de obtener un dato. La situación de hoy, comparada con el resto de los años, según el registro, es muy preocupante. Es sumamente bajo o prácticamente nulo en cuanto a la acumulación nívea, lo que hace prever un año muy malo”, sostuvo.
Explicó que “en el año 2020-2021, que comenzó en octubre y culmina en septiembre, vamos a completar un año con una oferta hídrica de aproximadamente 65% de lo que es un año medio. El 2019-2020 fue el peor año de la historia, con un 50%, y según los pronósticos, este año aparece como una media de estos datos, de entre un 50% y 65%, pero hay que esperar. Tenemos un presente muy complicado, lo que hace un año muy duro”.
Ante esta situación, el funcionario comentó que “desde el comienzo de la gestión dije que había que hacer un cambio de paradigma. Hay que dejar de trabajar en la oferta, que es inamovible, salvo en los reúsos, como el caso de la planta de Aysam en Cuadro Nacional, que sale el agua de la planta cloacal tratada para ser reusada para el riego de pasturas. Entonces lo que hay que hacer es trabajar sobre la demanda y en la forma de repartir el agua”.
Señaló que “teníamos un sistema muy bueno de reparto fijo, en el cual, cuando se abren las compuertas del dique Galileo Vitale, el agua se reparte automáticamente hacia todos los canales. Pero por diferentes causas, lamentablemente tenemos un grado de abandono notable en el sector agrícola, aunque sabemos cada vez más dónde y qué están cultivando, lo que es muy importante, ya que los requerimientos hídricos tienen diferentes tiempos. Esto hace que se trabaje con los inspectores de cauce a principio de temporada y tratamos de establecer cómo vamos a actuar en primavera. Con el pronóstico que tenemos a finales de septiembre, ya sabemos la cantidad de agua de la que vamos a disponer en el año”.
En cuanto a obras, Marinelli dijo que “ya estamos terminando, son pequeñas pero sirven para mejorar la distribución ante la falta de agua. El otro gran tema es ver cómo dotar de agua una vez que la hemos puesto en la cabecera del canal, tratando de garantizar el mínimo necesario. Luego viene la parte de equidad, en la que hemos trabajado mucho con los inspectores en la parte técnica para ser eficaces con el regante. La otra parte es ver cómo se aplica el agua, estamos trabajando en convenios con el INTA, con recursos propios, haciendo mediciones elegidas en fincas con las inspecciones de cauce, y los ingenieros dan recomendaciones sobre cómo aplicar el agua”, concluyó.







