Crisis y oportunidades

A nivel nacional, muchos analistas políticos y económicos destacan el rendimiento de la administración del gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, durante estos casi tres años de gestión. Sobre todo, cuando trazan un parangón con la figura y la performance del Gobierno nacional que encabeza Mauricio Macri. Estiman que Mendoza es una especie de “rara avis” dentro del difícil panorama nacional.
De acuerdo a lo que declararon la semana pasada el propio Cornejo y su ministro de Economía, Martín Kerchner, en medio de una nueva tormenta (Macri dixit) en el escenario económico argentino, Mendoza está “bien parada” respecto al presente y el futuro.
En ese sentido, fuentes cercanas al ejecutivo provincial estiman que con un dólar cercano a los 40 pesos, las oportunidades se acrecientan para ciertos sectores económicos locales. Así, creen que ya no habrá tantos mendocinos viajando a Chile a comprar, que el turismo podría verse favorecido por visitantes foráneos y, sobre todo, consideran que el sector agroexportador (ya sea de frutas o vino) se verá favorecido por esa misma circunstancia.
Sin embargo, a contramano, un informe de la semana pasada firmado por las principales asociaciones industriales y comerciales de la provincia fue categórico: según la Federación Económica de Mendoza (FEM), el Consejo Empresario Mendocino (CEM) y la Unión Industrial de Mendoza (UIM), la situación económica de Mendoza es hoy “insostenible” debido “a los altos niveles de inflación y tasas de interés, las dificultades en el acceso al financiamiento, los niveles récord de presión impositiva”, lo que se traduce en “una fuerte disminución de rentabilidad y competitividad y, con ello, la incapacidad para generar nuevos puestos de trabajo”.
Que las crisis generan oportunidades puede ser una realidad o una simple expresión de deseo. Siempre depende de las medidas que se tomen ante ellas. El mendocino común, el que vive de su cada vez menos poderoso ingreso, espera que las oportunidades y los beneficios también lo alcancen. De una buena vez.