Críticas desde el sector camionero por el nuevo sistema de cursos de APROCAM

Un fuerte malestar atraviesa al sector del transporte de cargas a raíz de la implementación del nuevo sistema nacional para la obtención y renovación de licencias de conducir profesionales, dispuesto por decreto y puesto en vigencia en marzo de este año. Desde la Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza emitieron un comunicado donde advierten sobre “irregularidades, sobrecostos innecesarios y maniobras recaudatorias encubiertas” y pidieron la urgente intervención del ministro Federico Sturzenegger y del presidente Javier Milei.
Norberto Fernández, vicepresidente de la entidad, dialogó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, donde ofreció detalles sobre la situación: “La verdad que lo que está pasando es desastroso, lo que quiere hacer la Agencia Nacional de Seguridad Vial es volver a un sistema que ya se había superado con la reforma inicial que impulsó el ministro Sturzenegger, y que todo el mundo festejó porque simplificaba los trámites. Pero después de eso se volvió a complicar todo”.
Según Fernández, con la anterior gestión gubernamental se había establecido una convivencia entre la Agencia y organismos que habría generado una estructura con múltiples “kioscos” para la formación y certificación de choferes. “Era un curro armado para sacarle plata a los choferes con cursos que no servían para nada. Ibas a esos cursos a bailar y contar cuentos, no hacían nada que te sirviera realmente”, aseguró.
El dirigente destacó que la llegada de Sturzenegger al ministerio había significado un punto de inflexión positivo. “Cuando el ministro voltea esos kioscos, todo el mundo se puso contento”, dijo. Sin embargo, denunció que con la reciente reforma “se volvió al sistema anterior, con el agravante de que ahora los cursos los dicta APROCAM, que es el sindicato de propietarios de camiones, y con costos altísimos”.
Fernández detalló que actualmente los choferes deben afrontar gastos que superan ampliamente lo razonable: “El curso cuesta 135.000 pesos para quienes renuevan y el doble para quienes lo hacen por primera vez. Además, el examen tiene un valor de 75.000 pesos. No estamos en contra de los exámenes, especialmente si incluyen controles por consumo de drogas, pero sí cuestionamos los cursos, que no sirven y son sólo una forma más de sacarle plata al trabajador”.
Además de los altos costos, Fernández cuestionó los contenidos de las capacitaciones. “No se puede enseñar a manejar un camión en un simulador o en una pizarra. Yo llevo 45 años cruzando a Chile, he pasado tormentas de nieve, hielo, viento, todo. El camión se aprende en el terreno, con alguien al lado que te enseñe. Los cursos son armados por gente que no tiene idea de lo que es manejar un camión”.
Otro punto que generó críticas fue la centralización de algunos trámites en localidades alejadas. “En San Rafael, por ejemplo, la prueba se tiene que hacer en Monte Comán, a 70 kilómetros de distancia. Eso es un trastorno para los choferes, que trabajamos todos los días, sin domingos ni feriados. Lo único que hacen es crearle problemas a la gente y sumarle gastos”, explicó.
El dirigente insistió en que la situación actual representa una contradicción con los objetivos que pregonó el Gobierno nacional. “Felicitamos al ministro Sturzenegger y al presidente Javier Milei, porque su idea era justamente terminar con estos curros y eliminar los sobrecostos. Pero lo que pasa es que detrás de ellos, hay funcionarios que están haciendo todo al revés”, sostuvo. Fernández apuntó directamente contra APROCAM, a quienes acusó de haber cambiado de postura tras recibir los beneficios del nuevo esquema. “Antes estaban en contra, pero ahora que les entran 135.000 mangos por cada curso, cambiaron. Lo dijimos desde un principio: la Asociación Civil de Camioneros Unidos no va a avalar este tipo de cosas. Sólo apoyamos medidas que mejoren el bienestar del camionero, no las que le sacan más plata”.
Finalmente, reclamó que se escuchen las voces del sector y se actúe con urgencia para corregir el rumbo. “Todo esto lo estamos denunciando para que el ministro y el presidente tomen cartas en el asunto. La Agencia de Seguridad Vial está corrompida y va en contra de lo que ellos mismos habían planteado. Nosotros no vamos a callarnos”, concluyó.