Cuál es el plan que analiza la DGE para el regreso a las aulas

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Tras el anuncio del ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, sobre la posibilidad de un regreso a clases presenciales en algunas provincias, desde la DGE aseguraron que existe un plan pero que no se especulará ante un escenario cambiante. Sin embargo, en caso de concretarse no ocurrirá sino hasta después de las vacaciones de invierno.

El regreso a las aulas, de los 370 mil alumnos en los niveles obligatorios -inicial primaria y secundaria-, a más de dos meses de su suspensión en la provincia, como medida preventiva por la pandemia del coronavirus, es una posibilidad que se analiza desde la Dirección General de Escuelas (DGE).

A tal fin, el gobierno educativo tiene un plan que contempla un abanico de posibilidades. Sin embargo, desde el organismo aseguraron que no se brindarán detalles ya que “no se va a especular” ante un panorama cambiante.

Con respecto al anuncio público de esta propuesta, desde la Provincia continuarán actuando bajo el paraguas de la Nación, como se hizo hasta el momento, con las demás actividades flexibilizadas.

Las clases presenciales están suspendidas desde el 16 de marzo en Mendoza.

Así, una vez que el presidente, Alberto Fernández, dicte una medida que avale esta posibilidad, recién ahí Mendoza brindará los detalles de su propuesta.

A su vez, indicaron que el plan trabajado está sujeto a cambios que serán definidos por los especialistas sanitarios de la provincia, de acuerdo a cómo continúe presentándose el escenario local ante el avance del COVID-19.

“Los pedagogos pueden preguntar y sugerir acciones, pero todo va a estar supeditado a lo que digan los epidemiólogos”, detallaron desde la DGE.

Cómo y cuándo será el regreso a las aulas

Lo seguro es que los estudiantes no volverán a las aulas antes de que finalice el receso invernal, previsto entre el lunes 6 y viernes 17 de julio, según el calendario escolar.

Entre los principales inconvenientes para que los chicos vuelvan a tener clases presenciales se encuentra el uso del transporte público. Antes del inicio de la pandemia, el sistema SUBE ya tenía registrados poco más de 100 mil abonos del sector educativo (incluye todos los niveles, docentes y celadores).

El uso del transporte público para ir a la escuela es uno de los inconvenientes a resolver.

Entre los primeros que pueden volver se estudian los alumnos de las escuelas albergues o rurales. “La prioridad en estos contextos son los más vulnerables”, indicaron.

En esta línea también se encuentran los estudiantes de 5º año, a fin de que puedan promocionar el último año del secundario, ya que son los jóvenes continuarán con el ciclo superior o se preparan para insertarse en el mercado laboral.

En este caso, no hay posibilidad de que compensen con el ciclo educativo 2021, cosa que sí podría ocurrir con los alumnos de otros años.

Además, analizan entre otras posibilidades un retorno progresivo con distintos horarios o días para mantener el distanciamiento. También puede ocurrir que se divida un curso en dos para que la mitad asista ciertos días de la semana y los demás, los restantes.

Con respecto a las vacaciones, desde la DGE indicaron que “deben existir” ya que son necesarias para el descanso de estudiantes, docentes y padres, por lo que no se piensa en la posibilidad de adelantarlas.

En ese sentido, indicaron que el director General de Escuelas, José Thomas, se encuentra en contacto permanente tanto con Nación como con otros ministros de las carteras educativas provinciales. A través de estas interconsultas intercambian experiencias y conocimientos vinculados a las distintas realidades territoriales.

 

Fuente: El Sol