Cada vez más cocineros coinciden en que, para ablandar un corte, la alternativa no pasa por aceites ni por vinos: es efectivo un marinado de ananá. Esa técnica sencilla resulta ideal para quienes buscan ternura y sabor sin complicarse, y encaja tanto en parrillas caseras como en sartenes de cocina.
Por qué funciona el marinado de ananá
La explicación está en la bromelina, una enzima natural presente en el ananá que corta las proteínas y afina las fibras musculares. Al actuar sobre esas cadenas, el resultado es más tierno y jugoso. No se trata de magia culinaria: es bioquímica aplicada al asado y a los filetes en sartén.
El chef español Miguel Ángel Cádiz Romero lo mostró en las redes y comentó: “Hoy vamos a tratar la carne con ananá. ¿Lo escuchaste alguna vez? Bueno, a nuestra manera, vas a probar los cortes más tiernos, más jugosos y más sabrosos que hayas probado jamás”.
Entre los beneficios más claros del marinado de ananá están la mejora de la textura por la rotura parcial de fibras, el aporte de jugosidad cuando se usa con moderación y la posibilidad de incorporar sabores. Además, funciona como reposo previo, clave para que el corte llegue más tierno a la cocción.
Cómo es la preparación para que la carne salga tierna
Para una preparación orientativa, se puede usar medio kilo de bifes vacunas y una porción de ananá natural como base. Acompañan salsa de soja, aceite de oliva, ajo, jengibre y una cucharada de miel o azúcar negra; la sal es opcional y la pimienta al gusto para sazonar la marinada.
El procedimiento es sencillo:
- Pelar y cortar el ananá.
- Procesarlo con los condimentos hasta obtener una mezcla homogénea.
- Cubrir la carne con esa pasta.
- Taparla y dejarla en la heladera entre una y dos horas hasta que alcancen el punto.
- Después escurrir, secar con papel y cocinar vuelta y vuelta.
Fuente: Radio Mitre







