Los teléfonos se convirtieron en guardián de buena parte de nuestra vida: fotos, claves y datos bancarios conviven en el mismo dispositivo. Por eso, compartir archivos por WhatsApp sin pensar puede abrir la puerta a fraudes. En esta guía breve se muestra aquello que debe evitarse pasar y por qué es peligroso hacerlo.
Los cinco archivos que no hay que compartir en WhatsApp
- Fotos de documentos oficiales. Sacar o mandar el DNI, pasaporte o licencia por WhatsApp puede permitir la suplantación de identidad. Si por fuerza mayor hay que compartir algo, los especialistas aconsejan solicitar una copia en baja resolución y con un texto que aclare el motivo, nunca la imagen original sin marcas.
- Imágenes o videos íntimos. Este material sensible puede usarse para extorsionar o viralizar contenido privado. Aunque exista confianza en la otra persona, siempre existe el riesgo de que la información sea hackeada, reproducida o utilizada en campañas de chantaje. La alternativa segura es no enviar nunca este tipo de archivos.
- Contraseñas. Las claves son la llave de las cuentas: correo, redes, homebanking. Mandarlas por WhatsApp o guardarlas en notas sin cifrar equivale a dejar la puerta abierta. Se recomiendan gestores de contraseñas y autenticación en dos pasos para minimizar el riesgo de acceso no autorizado.
- Datos bancarios completos. Números de cuenta, claves o PIN deberían evitarse en chats. Los ciberdelincuentes buscan tanto información personal como financiera; conservar registros de números y accesos en el teléfono incrementa la posibilidad de robo. Ante transferencias, verificar por llamada o en persona antes de enviar datos sensibles.
- Mensajes con información confidencial. Documentos laborales, contratos o cualquier archivo con datos personales o corporativos requieren protección adicional. Usar opciones de visualización única, cifrado y vencimiento de enlaces cuando estén disponibles, y limitar la distribución solo a quienes correspondan.
Para cerrar, mantener actualizado el sistema y la app, activar la verificación en dos pasos y desconfiar de links o solicitudes inesperadas. Si alguien pide información sensible por WhatsApp, hay que frenar y confirmar la identidad por otro canal. Con cuidados simples se puede reducir notablemente la exposición a estafas.
Fuente: La 100.







