Cuando el sufrimiento del prójimo se hace propio: cafetero sanrafaelino asiste cada mañana a 25 personas en situación de calle con desayunos

La iniciativa comenzó el invierno pasado con apenas 5 beneficiarios y hoy alcanza a unas 25 personas. El proyecto se sostiene con el trabajo diario de Diego Aroma como vendedor de café y con aportes solidarios de vecinos.
En tiempos donde las bajas temperaturas recrudecen la situación de quienes viven en la calle, una iniciativa solidaria impulsada por un trabajador independiente de San Rafael busca brindar un poco de alivio a quienes más lo necesitan. Se trata de Diego Aroma, un vendedor ambulante de café que desde el invierno pasado entrega desayunos calientes a personas en situación de vulnerabilidad y que actualmente asiste a unas 25 personas cada mañana.
La acción nació a partir de una realidad que Diego observó diariamente mientras desarrollaba su actividad laboral en el centro sanrafaelino. El crecimiento de la cantidad de personas que pasan sus días y noches en la vía pública lo llevó a involucrarse de manera directa y comenzar a colaborar con algo tan básico como un desayuno.
“Vi que cada vez venía más gente, que necesitaban un desayuno. Empezamos con un sándwich y un café”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Lo que comenzó como una ayuda destinada a 5 personas fue creciendo con el correr de los meses. Actualmente, la cantidad de beneficiarios se ha multiplicado y continúa aumentando. “El año pasado eran 5 personas y ahora se han sumado más, y estoy viendo que son más todos los días”, señaló.
El punto de encuentro para la entrega de los desayunos será ahora la Plaza San Martín, donde Diego se hace presente diariamente a las 8.20 de la mañana. Allí distribuye café caliente acompañado por tortitas o medialunas para quienes atraviesan una situación compleja.
La iniciativa se sostiene principalmente gracias a su trabajo diario como cafetero. Aroma lleva 13 años desempeñándose en este rubro y explicó que la venta ambulante de café es su única fuente de ingresos. Cada jornada comienza temprano, instalándose frente al Banco Nación entre las 6.30 y las 8.30. Luego continúa recorriendo distintos puntos del centro de San Rafael hasta las 11.30, donde cuenta con una clientela habitual.

“Desde las 8.30 hasta las 11.30 me muevo por la zona céntrica de San Rafael, que tengo muchos clientes”, comentó.
En cuanto a los precios, destacó que procura mantener valores accesibles para los consumidores. Actualmente ofrece café con tortita o medialuna a precios que oscilan entre los 1.500 y 1.700 pesos, dependiendo del tamaño del vaso.
La ayuda solidaria que brinda se financia en parte con los ingresos obtenidos por la venta de café y también mediante colaboraciones voluntarias de vecinos. Sin embargo, reconoció que en los últimos tiempos resulta más difícil conseguir apoyo económico debido a la situación general.
“Busco colaboración y últimamente lo he estado dando solo, porque como está complicada la cosa, no sé si la gente se puede animar a ayudar, porque está complicado para todos”, expresó.
A pesar de ello, destacó que continúa recibiendo aportes de personas que conocen su labor. “La gente me ha donado 1.500, 5.000, 10.000, 15.000 y hasta 50.000 pesos”, indicó.
Para Diego, la motivación detrás de esta tarea tiene una raíz profundamente personal. Durante la entrevista reveló que él mismo atravesó una situación de calle años atrás, experiencia que le permitió comprender de primera mano las necesidades y dificultades que enfrentan quienes viven sin un hogar.
“Yo también he vivido en la calle, así que he pasado frío, he pasado hambre. Decidí que desde el invierno pasado hasta este invierno poder darle una mano a la gente que está en situación de calle”, manifestó.
Además del alimento caliente, considera que el acompañamiento humano resulta fundamental para quienes atraviesan estas circunstancias. Por ello, intenta que cada encuentro incluya también un gesto de cercanía y contención.
“Yo quiero que ellos tengan calentito su cuerpo porque están sufriendo un poco de frío, un poco de hambre. Y un abrazo que damos todos los días”, afirmó.
Durante la entrevista también expresó su preocupación por la creciente cantidad de personas que encuentra en estas condiciones. Según observó, muchas de ellas ni siquiera logran acceder a una comida diaria.
“Hay mayoría que no come directamente. Por lo menos acá les damos un cafecito y no sé dónde comerán”, lamentó.
Profundamente creyente, Diego atribuye la continuidad de esta tarea a su fe y sostiene que, pese a las dificultades económicas, siempre encuentra la manera de seguir adelante. “Dios provee siempre, gracias a Dios. Siempre está proveyendo”, aseguró.
Quienes deseen colaborar con esta iniciativa pueden acercarse personalmente a la Plaza San Martín durante la mañana o contactarlo a través de sus redes sociales. También recibe aportes mediante Mercado Pago utilizando el alias diego.aroma.cafetero. En Instagram puede encontrarse como @aromadiego98.
Mientras el invierno avanza y las necesidades aumentan, la tarea de Diego Aroma se transforma en un pequeño gesto cotidiano que representa mucho más que un desayuno. Para decenas de personas, una taza de café caliente, una tortita y un abrazo significan un momento de contención en medio de una realidad marcada por las dificultades.