Cuando la responsabilidad ciudadana se ausenta…

El pasado fin de semana, la Policía y la Justicia locales debieron encarar la búsqueda de al menos 8 personas que repentinamente se ausentaron de los lugares que frecuentaban, generando la inquietud y las consecuentes denuncias por parte de sus allegados.
En el último tiempo, las “averiguaciones de paradero” se han transformado en una constante en nuestro departamento, al punto que las autoridades actuantes ya se muestran ante dichas situaciones con una mezcla de preocupación y fastidio. De hecho, días atrás el fiscal local Javier Giaroli llamó públicamente a la reflexión a quienes toman este tipo de decisiones. “El Ministerio Público Fiscal investiga cada ‘averiguación de paradero’ como si fuera un homicidio y, cuando la buscada es una mujer, como un posible femicidio”, detalló el funcionario judicial, al tiempo que reclamó la “responsabilidad que uno tiene que tener como miembro de una sociedad ya que los escasos recursos del Estado y que pagamos entre todos tienen que ser afectados” a la búsqueda de personas que, en muchas oportunidades, bien podrían haber avisado que iban a ausentarse, evitando así el movimiento logístico que obliga una denuncia de esas características.
En ese sentido, Giaroli solicitó que sea la Fiscalía de Estado la que determine si en ocasiones como estas, cuando hay mayores de edad involucrados y cuya ausencia ha sido producto de una decisión voluntaria, sean los propios ausentados –en caso de determinarse su responsabilidad– quienes costeen total o parcialmente los gastos en los que incurrió el Estado para su búsqueda.
Vivimos tiempos de particular sensibilidad respecto a situaciones violentas en las que argentinos y argentinas resultan víctimas. Ante ello, el trabajo de las fuerzas de seguridad y de la Justicia resulta fundamental para intentar evitarlas y castigarlas, respectivamente. A los ciudadanos nos queda la tarea de extremar los cuidados del caso y, a la vez, no hacer un uso abusivo, egoísta e indolente de los escasos recursos estatales para enfrentar situaciones que tranquilamente pueden evitarse.