Cuando San Rafael y Malargüe honraron a Maradona

San Rafael primero, y años más tarde Malargüe, tuvieron el privilegio de conocer a Diego Armando Maradona considerado el mejor Jugador del Mundo por su destreza en el fútbol, que ya siendo un pibe demostraba su habilidad y genialidad como jugador de fútbol. Con una extraordinaria habilidad en sus pies y una mente lúcida vino a jugar un partido amistoso con la selección menor de la AFA a cancha de Pedal. Un partido amistoso con los juveniles locales que despertó gran expectativa lo que quedó demostrado con la amplia convocatoria de público.
Entonces Dieguito era una promesa en potencia pero despertaba grandes expectativas entre los amantes al más popular de los deportes.
En el mundial de México en 1986 Maradona fue figura descollante como jugador y pícaro, tanto es así que hizo un gol con la mano haciendo creer que toco la pelota con la cabeza. Historia aparte.
A pocos días de consagrarse Argentina campeón del mundo apareció Diego Armando en la apertura del Campeonato Mundial de Ski en las Leñas conjunto a Claudia Villafañe y sus padres, orgullosos de acompañar al campeón mundial y al hijo prodigio de Villa Fiorito y de Argentina.
Lo llamativo es que Maradona no solo era apreciado por los argentinos que habían desembarcado en el complejo invernal Las Leñas por invitación de Ernesto (Tito) Lowestein, presidente de Valle de Las Leñas SA, sino de todos los turistas del complejo. El Diez junto al grupo que lo acompañaba se hospedaron en el hotel Escorpio, como también el ex presidente Menem y otras figuras fulgurantes del espectáculo de Capital Federal.
Maradona entró al espacio cerrado al pie de la pista principal donde se disputaba el Mundial de Ski, en absoluto silencio, custodiado por la seguridad de presidencia que acompañaba al mandatario argentino.
En todo momento Dieguito estuvo abierto a la prensa y se acercaba a la cerca de plástico que rodeada al palco oficial, y respondió a toda pregunta con la grandeza y el orgullo de ser Campeón Mundial. Fue extraordinario observar como las esquiadoras del mundo se acercaban a Diego a saludarlo por su popularidad mundial y Campeón Mundial 86.
Lamentablemente el destino le jugó una mala pasada a Diego o Dieguito en el tramo final de su existencia. Cometió errores, sí, muchos, despilfarró su salud y mucha plata, pero no obstante hay que inclinarse irreverente que fue un jugador extraordinario y que será recordado con entrañable cariño por las generaciones pasadas, presente y futuras por su rica historia como uno de los mejores jugadores y seguirá de por vida recordado como el argentino del mejor fútbol del Mundo en el 86, figura relevante que hizo conocer a nuestro país en el exterior y que brilló y dejó su marca en los equipos que integró dentro y fuera del país. El mundo despide a un jugador e ídolo de multitudes.

Por Dardo Tusi, periodista