Mientras el gobierno y el Congreso se disponen a modificar la fórmula de movilidad jubilatoria, la pérdida del poder adquisitivo de uno de los sectores más vulnerables de la Argentina se acentúa. En ese sentido, es preciso señalar que las jubilaciones están muy deterioradas debido a la aceleración inflacionaria, iniciada en el 2017 y que se profundizó desde finales del año pasado. Al respecto, un informe de IDESA sostiene que, en marzo 2024, las jubilaciones (sin considerar el bono) son un 23% inferiores en términos reales respecto al promedio del 2023 y un 50% inferiores respecto al promedio del 2017. «Es de público conocimiento que las jubilaciones en Argentina están muy deterioradas por los índices de inflación. Este drama que se comenzó a evidenciar más a partir del 2017 con la pérdida del poder adquisitivo del sector y se terminó por consolidar a principios del 2024. En marzo 2024, las jubilaciones (sin que se consideren ningunos de los bonos) son un 23% inferiores en términos reales respecto al promedio del 2023 y un 50% inferiores respecto al promedio del 2017», expresó a FM Vos 94.5 Maira Luciana Bianchi, economista de IDESA. «Un cambio de la fórmula de la Movilidad Jubilatoria frena la licuación, pero perpetúa las pérdidas pasadas. Según la nueva reglamentación, se propone ajustar los haberes de abril con la inflación de febrero más un 12,5%. por única vez, para compensar la inflación de enero y a partir de allí seguir ajustando con un rezago de 2 meses. Los jubilados no recuperarán el poder adquisitivo», advirtió. Luego, continúo brindando su punto de vista e hizo hincapié en que todavía restan resolver muchos errores en el sistema previsional. «El cambio en la movilidad no es la herramienta para superar los problemas acumulados del sistema previsional. Lo único que logrará es detener el proceso de deterioro real y evitar que, cuando regrese la estabilidad de precios, el incremento en el gasto previsional desestabilice las cuentas públicas», sostuvo Bianchi. Sobre el final de la comunicación, amplió el concepto presentando una propuesta. «La solución más inmediata pasa por el reordenamiento del sistema previsional. Esta es una oportunidad para ordenar las inequidades que se han cometido en los últimos 20 años con la distribución masiva e indiscriminada de jubilaciones sin aportes, que son el resultado de un mercado laboral informal. Hay que avanzar hacia un sistema integral y adaptar sus normas para que se cumplan en el corto y largo plazo. En el futuro todas las personas se deben jubilar bajo las mismas condiciones en un marco de sustentabilidad financiera. Hay que estabilizar los parámetros del sistema, según la dinámica demográfica del país», cerró.







