Cuento del banco: imputaron a Mariano Gargiulo y fue trasladado a la cárcel

Mariano Gargiulo, detenido el pasado viernes y sospechado de integrar una banda dedicada a cometer estafas telefónicas, fue imputado ayer por el fiscal Javier Giaroli, quien además ordenó el traslado del sujeto a la cárcel de la avenida Mitre.
Giaroli acusó a Gargiulo de los delitos de “estafa”, “estafa en grado de tentativa en dos hechos” y “tenencia ilegal de arma de fuego”. Lo hizo en base a elementos probatorios que recabó durante los primeros pasos de la investigación. Entre los principales indicios, se encuentra el bolso con 209.000 pesos en efectivo que la Policía secuestró en la casa de Gargiulo y podrían corresponder a estafas cometidas anteriormente por el imputado.
El fiscal sospecha que Gargiulo integraba una banda que engañaba ciudadanos mediante llamados telefónicos, en los que simulaban ser familiares y les indicaban que el dinero ahorrado en sus viviendas perdería validez. La siguiente etapa consistía en la presencia en los inmuebles de falsos emisarios bancarios, quienes recibían dinero de los damnificados que caían en el engaño y desaparecían del lugar, en algunos casos con cuantiosas sumas económicas.
Por otra parte, en la Justicia Federal, comenzó una investigación contra Gargiulo por la tenencia de 55 gramos de cocaína y una balanza de precisión que la Policía encontró en la camioneta Toyota Hilux que conducía cuando fue detenido. Cabe recordar que Gargiulo fue arrestado tras un intento de estafa que habría intentado ejecutar contra la esposa de un policía que le siguió “el cuento” a una mujer que llamó a su teléfono fijo y simuló ser su hija.
Durante el fin de semana, pudo saber este diario, Gargiulo permaneció detenido en la Comisaría 38ª, donde estuvo “tranquilo, sin sobresaltos”, de acuerdo a lo que informaron fuentes policiales consultadas ayer.
Ahora Giaroli tiene 10 días hábiles para preparar el pedido de prisión preventiva de Gargiulo, lo que deberá ser evaluado por un juez de garantías en base a las pruebas que existan contra el acusado. Su defensora, una abogada particular, no se expresó públicamente pero sostiene la inocencia de su defendido.