La gestión de envases vacíos de agroquímicos que llevan adelante el Iscamen junto a la Asociación Campo Limpio y la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza envió 18.437 kilos de envases vacíos compactados desde los Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT) en Tupungato y Km 8, Guaymallén, a la industria plástica para su trasformación y reutilización en productos utilizados en el agro como postes de vid, entre otros.
Este sistema de recuperación de envases vacíos impulsa diversas actividades, desde la recolección en campo hasta el reciclado, con el objetivo de brindar destino productivo a estos envases.
Oscar Astorga, coordinador del programa, afirmó a FM Vos 94.5 que la normativa establece que los productores están obligados a entregar los envases en los centros de acopio que se generan en la provincia, siendo el Iscamen y la Dirección de Protección Ambiental los organismos competentes para la aplicación de esta ley.
«Este programa tiene que ver con el cuidado ambiental, hace foco en que el productor no deje los envases diseminados por el campo, quemados y enterrados. En ese sentido, la ley 27279, impulsada en 2016 por el modelo del Iscamen y de carácter nacional, establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de los envases vacíos de fitosanitarios. La misma es de cumplimiento obligatorio por parte de todas las provincias. Con este marco legal el usuario o el aplicador tiene la obligación de hacer un triple lavado al envase para luego llevarlos a los centros de acopio. Allí, se seleccionan, procesan y compactan. El destino final son los operadores autorizados en Mendoza que lo utilizan para la fabricación de algún insumo que no tenga ningún riesgo para el uso humano», explicó al comienzo de la entrevista, Oscar Astorga.
«Mendoza venía trabajando desde años con un sistema de gestión, por eso se tomó el 95 % del modelo para seguir aplicándolo. Esto implica que se respetaron las estructuras y condiciones preexistentes. A fin de año vamos a marcar un récord de procesamiento. Por eso, estamos incorporando pequeños dispositivos que estarán distribuidos estratégicamente con el fin de que el productor no tenga que recorrer grandes distancias para llevar los envases», amplió.
Después, definió cómo funciona el sistema. «Hay un registro informático en cuanto a la compra. El productor lo adquiere y queda registrado mediante su CUIT o RUT. Este movimiento se visualiza en el sistema. Luego, se lo notifica para informar acerca de la nueva norma. El productor no tiene forma de obviar lo que compró. Así funciona el modelo de Mendoza», precisó el coordinador del programa de Iscamen.
«También contamos con otra herramienta del Senasa, que nos puede informar el uso y la cantidad de envases que están en la provincia. Nos pueden asegurar qué agroquímica los ha comprado», aseguró.
En ese mismo sentido, se mostró conforme sobre el funcionamiento del sistema. «Se ejerce un verdadero control, más allá de que hay empresas que conocen cómo funciona el sistema. Muchas de ellas trasladan sus envases en condiciones, de acuerdo lo establece la normativa. Tal como dije recién, estamos muy cerca a fin de año de superar las 50 toneladas de envases vacíos procesados. Con el sistema Campo Limpio estamos en un 135 % de crecimiento, desde que se creó a la fecha. Estamos muy satisfechos por la recolección. Más allá del contexto legal se trata de un trabajo de concientización», fundamentó Astorga.
«Todo esto nació con el tema de las buenas prácticas agrícolas, allá por el año 2000. El sistema tuvo distintos vaivenes según los convenios. Actualmente, al sistema Campo Limpio lo respalda un marco legal que antes no estaba establecido. Se trata de una ley de protección ambiental y de cumplimiento obligatorio. Mendoza marcó la diferencia de gestión desde un primer momento. Estamos muy contentos, es una labor mancomunada. Por otra parte, hay capacitaciones de forma permanente en las escuelas técnicas agrícolas y con los productores. Deseamos profundamente continuar creciendo”, expresó al final del reportaje.







