Cuotas alimentarias y responsabilidad parental

Esta semana, el Senado de la Nación dio media sanción a un proyecto del senador radical mendocino Julio Cobos y de su par Angel Rozas que busca crear un registro nacional de deudores alimentarios. Si la iniciativa logra la aprobación definitiva en Diputados, los padres o madres obligados que no cumplan con proveer los recursos de manutención necesarios a sus hijos, no podrán realizar trámites como transferencias de inmuebles, de automotores o sacar o renovar el pasaporte y la licencia para conducir, entre otros.

Tal como señala el proyecto, aquel progenitor que esté obligado a proveer una cuota alimentaria a su hijo e incumpla tres cuotas consecutivas o cinco alternadas será incluido en el registro, dándosele así la calificación de “deudor moroso”. Si bien algunas provincias como Mendoza ya tenían registros similares, según el senador Cobos ello “no alcanza porque por ahí, las personas que incumplen consiguen un trabajo en otro lugar del país, no estando debidamente controladas”.

El nuevo Código Civil y Comercial incluyó la novedad legislativa de permitir a los jueces imponer al quienes no afrontan este tipo de obligaciones medidas «razonables» para asegurar el cumplimiento de las sentencias. En rigor, los jueces siempre tuvieron la posibilidad de hacer cumplir sus sentencias por medios alternativos, pero el hecho de poder contar con una norma legal expresa, de tipo genérico, les permitirá proteger debidamente a los mayores perjudicados en estos casos que, indudablemente, son los hijos menores, mediante la adopción de medidas como las que nos ocupan.

Más allá del proyecto en sí y de su posible aplicación en la práctica, la realidad nos muestra que debemos seguir trabajando como sociedad a fin de lograr una adecuada educación para lograr paternidades y maternidades responsables. En esa inteligencia, será imprescindible seguir resaltando la importancia de la prestación asistencial parental integral para el logro de un pleno desarrollo de los niños y adolescentes y su consustanciación con la afectividad y la solidaridad familiar.