La propuesta, impulsada por la Sociedad Teosófica, se desarrollará en 6 encuentros quincenales y apunta a trabajar la mente, las emociones y la conciencia. La actividad es libre y gratuita, con inscripción previa.
Un nuevo espacio de formación vinculado al desarrollo personal y el manejo de la mente comenzará a dictarse en San Rafael. Se trata de un curso de atención y concentración mental que tendrá su primer encuentro el sábado 11 de abril a las 17 horas en la sede de la Sociedad Teosófica, ubicada en Avenida Mitre 557.
La propuesta, que se extenderá a lo largo de 6 encuentros quincenales, busca introducir a los participantes en prácticas vinculadas al autoconocimiento, la introspección y el equilibrio emocional. “Esto en realidad está pautado a partir del sábado, este 11 de abril, ahora está pautado en 6 encuentros quincenales”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Luis Fabre, integrante de la institución organizadora.
El curso tiene sus bases en enseñanzas tradicionales del oriente, particularmente en el Raja Yoga, adaptadas a la vida contemporánea. En ese sentido, Fabre explicó que “está enraizado en un sistema de Raja Yoga oriental y tiene por fin, en definitiva, el control mental, el control del pensamiento, de nuestro estado habitual de conciencia”.
Sin embargo, el referente aclaró que no se trata de un aprendizaje inmediato, sino de un proceso que requiere tiempo y práctica. “Conocernos a nosotros mismos, conocer nuestras facultades de la conciencia, no es tema de días, ni siquiera meses, es tema de años, de años de profundización y de práctica”, sostuvo. En esa línea, remarcó que la iniciativa funciona como un punto de partida: “Es un inicio para un trabajo en la introspección y en la investigación de uno mismo”.
Beneficios para la salud emocional y la toma de decisiones
Entre los beneficios que se proponen, el curso apunta a mejorar tanto la capacidad mental como la calidad de vida en general. “En definitiva lleva a un mejoramiento, no solamente de la habilidad mental, sino también de la relación con otro ser humano”, indicó Fabre, quien también destacó la posibilidad de alcanzar mayor armonía en distintos ámbitos. “Ayuda a que uno se sintonice con aquella pasión que lo mueve”, agregó.
Además, el abordaje incluye el tratamiento de problemáticas actuales como el estrés y la ansiedad. “Por supuesto, porque eso tiene mucho que ver con el estado de la conciencia actual de la humanidad hoy”, afirmó. Según explicó, el trabajo se inicia desde la realidad cotidiana de cada persona: “Uno parte de lo que uno es en el aquí y ahora”.
En ese proceso, se busca alcanzar un equilibrio emocional y mental que permita una mejor toma de decisiones. “Eso deriva en una sana toma de decisión en cualquier ámbito de la vida”, aseguró. A diferencia de otros espacios formativos, Fabre subrayó que las herramientas que se brindan apuntan a incorporarse de manera permanente. “Es una herramienta que uno adhiere a sí mismo, pero no como un conocimiento técnico que se olvida, sino que se incorpora como un estado de conciencia”, explicó.
El curso también propone comprender la relación entre pensamiento, emoción y cuerpo físico. “Somos un poco víctimas de las leyes del pensamiento”, señaló Fabre, al tiempo que describió cómo estos procesos impactan en la salud: “La emoción luego genera toda una especie de química que impacta en el cuerpo físico”.
En este sentido, remarcó la importancia de reconocer esos mecanismos internos para evitar consecuencias negativas a largo plazo. “Dándose cuenta de cómo funcionan todas esas leyes internas, quizás da las llaves para uno poder comprender cuál es el estado natural de la mente”, expresó.
Inscripción y modalidad del curso
La actividad es libre y gratuita, aunque requiere inscripción previa para facilitar la organización y el seguimiento de los participantes. “Se da el material, por ejemplo, digital para que vaya acompañando el curso”, explicó. Los interesados pueden comunicarse al número 2604-6145554 para sumarse al grupo informativo.
Finalmente, Fabre destacó el valor de estas prácticas en el contexto actual. “Son herramientas que son trascendentes porque están más allá de las condiciones de la vida que nos toca asumir”, afirmó, y concluyó: “Podemos convertirnos en semillas para traer un poco de paz a nuestra vida y luego incentivar a otros”.







