Daiana Saromé: “Maristas es un club que siempre busca mejorar y seguir creciendo”

La jugadora contó de su pasión por el hockey y actualidad

Su pasión por el hockey comenzó desde chica donde se inició en Club de Pescadores y hoy es una de las grandes referentes que tiene el Club Maristas en el plantel superior. Daiana Saromé con sus 27 años a fuerza de grandes rendimientos en los últimos años tanto a nivel doméstico como provincial, es una de las jugadoras más destacadas del “Verdiblanco” en donde también es entrenadora de las Mamis del club.

Diario San Rafael dialogó con una de las goleadoras del conjunto verdiblanco, que comentó de la situación que se vive: “Personalmente estuve bastante desmotivada, pero el club y el cuerpo técnico intentó mantenernos siempre en actividades grupales a través de Zoom. Realizamos desde ejercicios, capacitaciones y charlas emotivas como la de Sergio “Cachito” Vigil”.

“Después pudimos volver a la cancha en grupo reducidos pero de los cuales no pude participar porque tuve una cirugía, pero las chicas estuvieron entrenando casi siempre con un 100% de asistencia. Hace un mes volví a entrenar luego cerraron las actividades del club nuevamente y más tarde retomé lo físico individual que nos manda el preparador físico”, destacó quien debutó en Primera con 16 años.

Respecto a cómo está el equipo, describió: “Comparando las pretemporadas siento que estamos físicamente igual, hemos estado trabajando muy similar a la pretemporada de comienzo de año. Si nos dicen que el torneo arranca este fin de semana estamos bien, un poco a destiempo de palo y bocha nada más”.

Sobre su vida fuera de lo deportivo, recalcó: “Además de jugar sigo siendo la técnica de la división de Mamis de la institución. Con ellas también seguimos entrenando físico tres veces a la semana,  mientras que más allá de lo deportivo al equipo le hace bien anímicamente seguir en contacto”.

“También estudio, estoy en el último año del profesorado de enseñanza primaria. Al cursado me lo tomo con mucha calma, así que cuando cursábamos me «escapaba» para ir a entrenar al club”.

Además del club, lo calificó de la siguiente forma: “Para mí Maristas es mi otra familia, pero deportivamente es un club que siempre busca mejorar y seguir creciendo en todo lo que se pueda”.

Mencionando cómo fueron sus inicios en el hockey, contó: “Arranqué a los 5 años porque mis hermanas jugaban. Hice todas mis inferiores en Club de Pescadores donde tengo muy lindos. Después cuando pasé a Primera quise cambiar de club, con Maristas ya había jugado a préstamo un torneo Regional dónde me hicieron sentir parte de la familia maristonas desde el primer momento por  lo que los elegí para cambiarme. Fue una de las mejores decisiones deportivas”.

Terminando la nota, mencionó: “Mi familia es un apoyo condicional para todo, desde lo económico hasta lo anímico, principalmente mi mamá (Gladys) que me inculcó el deporte y hoy en día es otra apasionada de este deporte”.