Hay sonidos que pasan desapercibidos para la mayoría. El arrastre de una silla, el ruido constante en un aula, el movimiento cotidiano de una clase. Pero para muchos niños con Trastorno del Espectro Autista, ese mismo entorno puede volverse abrumador, invasivo y hasta doloroso.
Con esa premisa, el Club de Leones junto a la Dirección de Deportes municipal impulsan en el departamento la campaña “Dale pelota al autismo”, una iniciativa que combina concientización, empatía y acción concreta.
La propuesta es simple, pero profundamente transformadora: recolectar pelotas de tenis para colocarlas en las patas de las sillas escolares. Ese pequeño cambio reduce significativamente el ruido en las aulas y genera espacios más amigables, más tranquilos y, sobre todo, más inclusivos.

Detrás de esa acción hay un mensaje claro: entender que no todas las infancias viven el mundo de la misma manera. Que lo que para algunos es cotidiano, para otros puede ser un desafío constante. Y que la inclusión no siempre requiere grandes obras, sino sensibilidad, compromiso y voluntad colectiva.
“¿Sabías que el ruido también puede doler?”, plantean desde la campaña. La pregunta interpela y abre la puerta a una reflexión necesaria: cómo construir entornos educativos donde todos los chicos puedan aprender en igualdad de condiciones.
La convocatoria está dirigida a toda la comunidad. Cada pelota de tenis donada se convierte en una herramienta concreta para mejorar la experiencia diaria de muchos estudiantes. Es una forma simple de involucrarse, de ser parte y de generar un impacto real.
En tiempos donde muchas veces se habla de inclusión, esta campaña la lleva a la práctica con un gesto tangible. Porque a veces, cambiar una realidad empieza por algo tan sencillo como ponerle una pelota a una silla… y mucho corazón a una causa.







