De El Molino a Santa Fe: joven estudia veterinaria gracias a una beca y dice esperanzado que “nada es imposible”

Santiago Mulero vive en el barrio El Molino y terminó el secundario en San Rafael con una idea clara: quería estudiar veterinaria. Pero esa carrera no se dicta en nuestro departamento, y él no contaba con los medios económicos para instalarse en otra provincia. Sin embargo, buscó alternativas, encontró una posibilidad a través de la Fundación Sí, se postuló, fue seleccionado y hoy ya transita su primer año universitario con una beca completa que le permite formarse en Santa Fe.
“La forma en que lo pude hacer fue anotándome en una página que vi, de “Fundación Sí”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Santiago, quien al principio dudó de la existencia real del programa: “Primero pensaba que era mentira, ya que no la veía por otros lados. Media desconfianza”, admitió el joven. La fundación ofrece residencias para estudiantes de bajos recursos en diferentes provincias del país, y acompaña a los jóvenes durante toda la carrera. “Estoy alojado en una residencia de la fundación, lo cual está muy bueno, porque te brindan la comida, te brindan todo completo. Una beca al 100%”, contó orgulloso Santiago.
El proceso para acceder al beneficio no es inmediato. Según relató, los postulantes deben inscribirse en la página web, y luego pasan por un proceso de selección que incluye entrevistas y distintas evaluaciones. Santiago fue asignado a la sede de Casilda, Santa Fe, y comenzó allí sus estudios en 2025. “La beca es una sola. Lo que sí piden cumplir, está muy bueno, porque motiva a estudiar ciertas metas para seguir estando en la residencia”, explicó. De cumplir con esos requisitos académicos, podrá quedarse allí durante toda la carrera. “Siempre y cuando cumpla las reglas de lo que es la residencia y las metas que me han otorgado”, detalló.
Antes de este nuevo rumbo, Santiago vivía en calle Juan XXIII, en San Rafael. Hizo la primaria en la Escuela Armada Argentina y la secundaria en la Escuela 4-195 del Molino. Su vocación por la veterinaria surgió de la práctica y la necesidad. “Fue en dos momentos. Cuando empecé la crianza de conejo y cuando tuve ovejas y llamaba a todos los veterinarios y ninguno vino. Ahí fue el momento de ser veterinario. Y otra porque soy amante de los animales”, recordó.
Hoy, con 17 años y la experiencia reciente de haberse mudado a otra provincia para estudiar, Santiago envió un mensaje a otros chicos y chicas del departamento: “Yo le diría a todos los chicos que nada es imposible, que si quieren cumplir sus sueños, lo pueden lograr” dijo Santiago Mulero al cierre de la entrevista.
La carrera de Veterinaria dura seis años, y el objetivo de Santiago es completarla bajo el acompañamiento de la Fundación Sí. Si lo logra, San Rafael sumará en el futuro un profesional más en una especialidad que es muy requerida en el departamento.