De nuevo la polémica por las antenas de telefonía celular

Hace casi exactamente un año, en este mismo espacio, referíamos el reclamo de los vecinos de al menos dos puntos de nuestro departamento que se mostraban preocupados por la instalación de antenas de telefonía celular. Esa situación se ha repetido en los últimos días en otros sectores de San Rafael.
La inquietud vecinal, aquella y la de ahora, tiene que ver con los eventuales perjuicios que esos aparatos generarían en la comunidad que los rodea debido a las emisiones que estos efectúan y que ya han deparado varias polémicas desde la aparición de la comunicación telefónica o de Internet vía datos digitales.
San Rafael fue pionero en cuanto a los reclamos sociales contra esas antenas y, de hecho, en los comienzos de esas comunicaciones, varias empresas se vieron obligadas a retirarlas o dejarlas sin funcionamiento por estar ubicadas en lugares no permitidos.
Sin embargo, la situación ha cambiado. La evolución de los equipos ha llevado a bajar drásticamente la emisión de ondas que los mismos generan aunque, claro, hacen falta más antenas para prestar el servicio.
Asimismo, la legislación departamental vigente actualmente (Ordenanza 12.844, de 2017) establece, además de varios requisitos formales, una única limitación espacial –los reclamos pasan por allí– para la instalación de las antenas: estas no pueden estar ubicadas a menos de 50 metros de un establecimiento escolar o de una clínica, sanatorio u hospital que tenga servicio de internación.
No se trata aquí de defender el negocio de las empresas de telefonía celular, que es millonario y muchas veces beneficiado por los organismos estatales, que deberían exigirle un mejor servicio del que brindan. Esas empresas, como cualquier otra actividad que pretenda desarrollarse en una comunidad organizada, deben ajustarse obligatoriamente a la normativa que regula su práctica. Ni más ni menos. En cuanto a los ciudadanos, que muchas veces pedimos una mejor calidad de las comunicaciones (que indefectiblemente necesita de antenas), debemos asesorarnos en cuanto a la reglamentación para no caer en reclamos infundados.