De Rama Caída al mundo: joven sanrafaelino protagonista en la Convención de los Derechos del Niño en Ginebra

Se llama Axel Kurt Ottosen y vivió en San Rafael hasta hace algunos meses, cuando partió a Alemania, en un intercambio promovido por el Rotary. Lo conocimos, los sanrafaelinos, luego de haber recibido el llamado del presidente Mauricio Macri, en respuesta a una carta que el joven de 18 años le envió contándole sobre un emprendimiento de piscicultura desarrollado por su padre y sobre inquietudes referidas a la exportación.
El jovencito de Rama Caída volvió a ser noticia, esta vez por un extenso artículo que publicó el portal Infobae. “Tiene 18 años y abrirá la Convención de los Derechos de los Niños en Ginebra: la historia del joven argentino que quiere ser presidente”, tituló el influyente medio en su versión argentina.
La nota introduce sobre la descendencia de Ottosen, detalla el origen de quienes componen su árbol genealógico y remarca que su sueño es “ser presidente de Argentina”.
“A Kurt le apasiona la naturaleza, la desconexión agreste, es amante de los caballos de su finca, le gusta tocar el saxofón y se recluye en la natación. Publicó en sus redes que ‘el lugar más bonito del mundo está en cualquier parte, mientras tenga agua y se pueda nadar’. Hijo de una docente de jardín y de un piscicultor, un criador de peces, hermano menor de Ingrid y Astrid –una estudiante de Medicina y una futura escribana–, Kurt tiene especial devoción por la política, la partidaria y la otra”, lo presenta el periodista Milton del Moral, autor de la entrevista y la publicación.
La participación de Ottosen en Ginebra (Suiza) estaba prevista para ayer y significaba ni más ni menos que el discurso de apertura del 30º aniversario de la Convención por los Derechos de los Niños. Durante 3 minutos y 20 segundos, el sanrafaelino se dirigió a los presentes en español e inglés.
“Hoy estamos festejando mi cumpleaños. Me crearon hace treinta años, pero me tienen guardado en un cajón y todo lo que dice no lo han cumplido. Incluso hay países, Estados Unidos por ejemplo, que a 30 años de mi creación aún me desconocen y no me ratifican”, empezó el discurso.
Recordó Kurt que en 2018, a la hora de dar el discurso de apertura en el Día de Debate General de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes, los nervios le jugaron una mala pasada.
“Una sala enorme, cientos de personas, traducción simultánea. Era muchísima gente de diferentes países escuchándome a mí. Verlo a mí papá ahí. Era una mezcla extraña de muchos nervios y mucho orgullo”, contó al respecto.
“Nada de nosotros sin nosotros”, aseveró en esa oportunidad. Y, en ese sentido, recordó: “Les dije que no queremos que hagan más cosas de nosotros sin nosotros. Otra idea que voy a repetir este año es que no queremos que hagan leyes nuevas porque ya todo está legislado, lo único que hace falta es cumplir lo que ya existe. Muchas veces nos pasamos horas pensando una nueva regulación. Ya sabemos lo que hay que hacer, lo que está bien y lo que está mal, lo que tenemos que hacer es tomar conciencia y empezar a actuar, dejar de hacer eventos solo para una foto. Porque año tras año decimos lo mismo y todo sigue igual. No vemos nunca los resultados de estos encuentros”.

Kurt, a pesar de su corta edad, cuando tenía apenas 15 años ya era Corresponsal Infantil y Adolescente por las Américas con el Instituto Interamericano del Niño, Niña y Adolescente perteneciente a la OEA. Se desempeña hace dos años como Embajador Americano y Niño Asesor del Comité por los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Integra la Red de Corresponsales Infantiles y Adolescentes (CORIA), fue nominado al Premio Internacional del Niño de la Paz, vive actualmente en Ulm, una ciudad al sur de Alemania, en el marco de un intercambio cultural con Rotary Internacional, huyó a España con su familia antes de la debacle de 2001 pero regresó a los dos años porque extrañaban, porque, en definitiva, su lugar en el mundo es San Rafael, Mendoza, precisa la nota, que luego ahonda en su historia familiar, su educación y el interés que tiene en la política.
Sobre la participación de los jóvenes en política, Kurt sostuvo que “los espacios de participación tienen que venir con una obligación. Algunos jóvenes ingresan para reclamar derechos o beneficios y nunca para ofrecer algo. Argentina está como está porque la gente vota sin conocer lo que está votando, vota por gustos o por odios. Todos deberían tener participación en política, sea o no sea partidaria, y deberían estar informados como ciudadanos para saber quiénes son y qué ofrecen los candidatos”.