Del campo a la góndola: los precios de los agroalimentos se multiplicaron en promedio 3,4 veces

Según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los precios de los agroalimentos se multiplicaron 3,4 veces del campo a la góndola en el pasado mes de octubre. En promedio, la participación del productor significó el 24,3% de los precios de venta final, correspondiendo a los productores de frutilla la mayor participación (56,2%), y a los de cebolla la menor (13,8%), según lo que precisó la entidad en su informe.
En cuanto al IPOD frutihortícola, detalló que los precios de las 19 frutas y hortalizas que integran la canasta IPOD se multiplicaron 4,9 veces en el décimo mes del año. Respecto al IPOD Ganadero, por los cinco productos y subproductos ganaderos que componen la canasta el consumidor abonó 2,9 veces más de lo que recibió el productor. Pablo Vernengo, director ejecutivo de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en diálogo con FM Vos 94.5 explicó las causas por las cuales realizan este informe. «Esta medición la hacemos todos los meses y es para que el consumidor pueda visibilizar cuántas veces está pagando de más en relación a lo que percibe el productor. Para realizar este índice, se tomaron 19 productos frutihortícolas y cinco del sector ganadero. Mediante el mismo, pudimos observar en líneas generales, que el consumidor casi paga hasta 4 veces más de lo que percibe el productor», explicó al principio de la charla Pablo Vernengo. «Por cada peso que el productor recibe, el consumidor paga 3,40 pesos. La brecha es más intensa en el sector frutihortícola, porque cada cinco pesos que el consumidor paga en una verdulería, el productor solo recibe un peso. Se trata de un valor excesivo, es un 400 % más. Incluso, hay productos que llegan a tener un incremento del 1000 %. Entre ellos, se encuentran cebolla (7,3 veces), limón (7), zanahoria (6,9), ajo (6,8) y la manzana roja (6,5 veces)», precisó. Después, explicó las razones por las cuales se generan tantas disparidades en los valores. «El mercado se mueve por la aguja de la oferta y demanda, sin embargo, también dentro de la cadena de valor existen muchos actores que se quedan con rentas indebidas. Por otra parte, hay factores que inciden de forma directa. Uno de ellos es el climático, eso explica la disparada en el precio del tomate y la lechuga. Hubo lluvias muy fuertes y granizo en las zonas donde se cultivan esos productos», argumentó Pablo Vernengo. «En la provincia de Santa Fe la producción de hoja de lechuga se perdió muchísimo y se necesitan de 45 días para que ese sector se recupere. Por las fuertes lluvias no solo no se pudo cosechar, sino que se pierde la calidad. Por este motivo, el producto que tiene una relativa calidad alcanza a tener un valor sideral. El kilo de tomate la semana pasada se llegó a pagar 2500 pesos, mientras que la lechuga costó 1300 pesos», destacó. A su vez, indicó de qué manera se genera la cadena de valor que distorsiona los precios de los productos. «Dentro de la comercialización hay actores que son intermediarios u operadores. De hecho, en el Mercado Central de Buenos Aires hay más de mil operadores que en 72 horas ganan entre un 10 y 20 % del valor de la mercadería que reciben en consignación. También influye el tema del costo de los fletes. Sobre este sector impacta de lleno el valor del gasoil. Por todas estas cuestiones, el productor se ve descapitalizado, además de que se perjudica a la hora de comprar insumos como fertilizantes, debido a que muchos de ellos no se consiguen o son muy caros por el hecho de ser importados», recalcó el presidente el director ejecutivo de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. «La suma de todos los factores perjudican al productor que no puede incorporar tecnología o los insumos que son requeridos para poder aumentar su productividad. El sector debe tener un mayor sustento, todo debería ser un poco más equilibrado. El consumidor, en definitiva, es quien convalida o no los precios. Su rol es sumamente importante», sostuvo. Por otro lado, dijo que desde CAME hace tiempo vienen solicitando que en el mercado haya más transparencia. «Los operadores manejan los valores. Por ello, lo que proponemos es que volvamos a la modalidad del remate. Ese sistema podría ser indispensable para que en un momento determinado confluyan la oferta y la demanda. Así, podemos ver cuán real es el precio que va estableciendo el mercado. El Mercado Central de Buenos Aires había sido creado bajo la instrumentación de esa modalidad. La verdad es que desconozco por qué se dejó de implementar esa metodología», declaró el titular de Economías Regionales de CAME. «No puede ser que desde el sur se lleven manzanas o peras a un centro logístico de un hipermercado de Buenos Aires, y que después vuelvan por ejemplo a Neuquén para ser comercializadas en una cadena de supermercados. Este tipo de locuras existen, y quienes la pagan son los productores y los consumidores», subrayó Pablo Vernengo. Para terminar, se refirió al conflicto sindical que se desató en Sancor y llevó al cierre definitivo de una de sus plantas. «Las pymes y las empresas hacen mucho esfuerzo para poder subsistir y poder continuar operando dentro del mercado. Vienen acompañando y apoyando las decisiones en paritarias, pero de un día para el otro se encuentran con estos problemas. En Argentina existe la ley del león, atrás de una empresa hay mucho capital y muchas familias que trabajan. Las pymes dan trabajo al 70 % de la población, sin embargo, hay muchas patotas con intereses muy singulares que hacen que se cierren fuentes de trabajo. La Argentina en la situación en la que está no se puede permitir darse esa clase de lujos», cerró.