La designación de Juan Bautista Mahiques en el área de Justicia expuso una reconfiguración interna en el gobierno de Javier Milei y dejó en evidencia el nuevo mapa de poder dentro del oficialismo.
El movimiento se produjo en medio de tensiones entre los distintos sectores que integran el círculo más cercano al Presidente. La llegada de Mahiques implicó, además, un avance del sector liderado por Karina Milei sobre áreas que hasta ahora estaban bajo influencia del asesor Santiago Caputo.
Según explicó el periodista Nacho Girón en Infobae, el cambio se concretó tras la salida de Mariano Cúneo Libarona, quien había manifestado al mandatario su intención de dejar el cargo varios meses atrás. Durante ese tiempo, en la Casa Rosada se desarrolló un proceso de búsqueda para encontrar un reemplazo con vínculos en el mundo judicial y capacidad de interlocución con distintos sectores.
Según reconstruyen fuentes del oficialismo, el objetivo era incorporar una figura más joven, con experiencia en el ámbito judicial y con relaciones dentro de ese sistema. También buscaban a alguien que no estuviera alineado con el sector de Caputo.
La jura de Mahiques en el Salón Blanco de la Casa Rosada dejó al descubierto el clima de tensión entre los distintos espacios del oficialismo. Durante el acto se observó un saludo frío entre Karina Milei y Santiago Caputo, contraste que se hizo más evidente cuando el Presidente abrazó al asesor durante varios segundos.
El episodio fue interpretado por distintos dirigentes como una señal del cambio en la dinámica interna del poder dentro del Gobierno.
La nueva dinámica del poder libertario
Dentro del oficialismo, varios dirigentes coinciden en que el esquema de conducción política cambió respecto de los primeros meses de gestión.
Durante ese período se hablaba del denominado “Triángulo de Hierro”, integrado por el presidente Javier Milei, su hermana Karina y el asesor Santiago Caputo. Sin embargo, algunos referentes del espacio consideran que esa estructura dejó de existir en los términos originales.
Según explican desde el entorno del Gobierno, la relación de fuerzas evolucionó hacia un esquema donde existen “dos socios principales y un gerente”, en referencia al mayor peso político que habrían adquirido los hermanos Milei dentro del armado oficialista.
La figura de Karina Milei aparece cada vez más consolidada en ese esquema. Dirigentes del espacio aseguran que su rol se fortaleció luego de las elecciones legislativas, momento en el que comenzó a avanzar sobre áreas estratégicas del Gobierno.
La designación de Mahiques y de otros funcionarios forma parte de esa estrategia de reorganización interna.
En paralelo, el nuevo ministro ya comenzó a delinear los primeros pasos de su gestión. Entre sus prioridades figura acelerar el envío al Senado de los pliegos para cubrir vacantes en el sistema judicial.
Actualmente existen más de 200 cargos de jueces y fiscales pendientes de designación en distintos puntos del país, incluidos algunos tribunales federales con sede en Comodoro Py.
El plan del Ministerio de Justicia apunta a avanzar en esas designaciones mientras se reorganizan organismos dependientes de la cartera. Como parte de ese proceso, Mahiques solicitó la renuncia de los titulares de varios organismos vinculados al área.
Dentro del oficialismo consideran que estas decisiones forman parte de una etapa de consolidación del poder político del Gobierno. En los pasillos de la Casa Rosada algunos dirigentes incluso hablan del inicio de una nueva fase dentro del proyecto libertario.
Según esa mirada, el objetivo ahora es ampliar la influencia del oficialismo en distintos sectores del Estado y reforzar el control político en áreas consideradas estratégicas.







