Tras la derogación del presidente Javier Milei de la Ley de Alquileres , empezaron a darse nuevas negociaciones entre propietarios e inquilinos, especialmente en las formas y los plazos, como así también los parámetros a tener en cuenta ante posibles actualizaciones. Sobre este tema habló con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Gervasio Muñoz, titular de la entidad Inquilinos Agrupados de la Ciudad de Buenos Aires, integrante de la Federación de Inquilinos Nacional.
Hace unos días, se informó desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza que se había ampliado la oferta de alquileres, pero eso no causó bajas significativas en el precio. Si bien Muñoz forma parte de una entidad de la Ciudad de Buenos Aires, aclaró que la realidad no varía demasiado a lo largo y a lo ancho de Argentina.
“Nosotros estamos haciendo cada tres meses informes en todo el país, en donde la situación es más o menos parecida. No hay muchas diferencias”, dijo y agregó: “Para resumir un poco el panorama nacional, básicamente diría que hay contratos cortos (de dos años o menos), actualizaciones del precio –en su mayoría– cada tres o cuatro meses (atados a la inflación o al dólar), y después una situación muy grave en términos económicos: mucho endeudamiento para comprar alimentos, muchos inquilinos que rescinden los contratos porque no pueden seguir pagándolos, lo que nos dio en el mes de junio 15% y en septiembre 26,5% inquilinos que tuvieron que dejar el contrato”. Eso significa que uno de cada cuatro inquilinos tuvo que rescindir el contrato por no poder pagar el alquiler. “Estas son las consecuencias de la desregulación de las condiciones del contrato de alquiler y de la situación económica”, advirtió.
Expresó además, que desde hace unos meses la única consulta que reciben de manera mayoritaria es “me vino el aumento, no puedo pagarlo, no sé qué hacer”. “Eso es lo que pasa siempre que el Estado se retira”, subrayó.
Muñoz resaltó también, que “el fracaso de la Ley de alquileres, se mide por cómo aceptó los intereses del mercado inmobiliario”. “Hoy quien está bajo la Ley de alquileres, paga muchísimo menos que alguien que firmó un contrato bajo el DNU; hoy quien tiene contrato por tres años, con actualización anual bajo el índice de la Ley de alquileres puede seguir pagando el alquiler, y quien firmó bajo las condiciones del decreto tiene contratos de uno o dos años, con aumentos cada dos, tres o cuatro meses a causa de la inflación, se queda sin casa”, resaltó y sentenció: “Para mí, eso es un fracaso. Para mí no es un fracaso que el mercado inmobiliario se queje (para mí, eso es un éxito), porque yo defiendo a los inquilinos y me importa muy poco lo que opine el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza”. Aseguró además que “son una mafia, porque cuando se desregularizó con el decreto, aparecieron todas las viviendas en el mercado”.







