Esto sucede muy a menudo: el desagüe de nuestra casa se atasca con facilidad . Esto sucede si no prestamos mucha atención a los restos de comida en los platos o al pelo que acaba en el desagüe. A veces, sin embargo, no es sólo negligencia: con el tiempo, pequeños residuos comienzan a acumularse y eventualmente obstruyen el desagüe. El agua ya no puede fluir con fluidez y se produce un estancamiento en el fregadero.
Se trata de una situación desagradable tanto desde el punto de vista olfativo como visual: el olor que empieza a salir de las tuberías es sumamente desagradable, el agua que se estanca en el fregadero está sucia y la comida u otros desechos flotan. No es nada bonito.
Una situación a veces repugnante, por lo que intervenimos rápidamente utilizando desbloqueadores o detergentes químicos muy potentes, pero existe una forma mucho más sencilla y eficaz de solucionar el problema. Lo que necesitas es una pequeña botella de plástico , veamos juntos cómo usarla.
Destapar el desagüe con una botella
Cuando nos encontramos con este molesto problema, tomamos medidas inmediatas utilizando un limpiador de desagües o detergente altamente corrosivo. A veces con el desbloqueador todo se desperdicia, pasamos minutos enteros intentando desbloquear la tubería, pero es en vano.

Entonces recurrimos al detergente. El detergente siempre soluciona el problema, o casi, pero tiene propiedades tan corrosivas que sus efectos son más negativos que positivos . Las tuberías se ven afectadas, el aire que respiramos al utilizarlas se ve afectado, el medio ambiente se ve afectado.
Como bien sabemos, el medio ambiente necesita más que nunca de nuestra atención y cuidado. Necesitamos tomar decisiones más conscientes y minimizar hábitos potencialmente dañinos. El uso desproporcionado de detergentes y agentes químicos es uno de esos hábitos que debemos abandonar. En el caso de un fregadero atascado, puedes recurrir a una solución igualmente eficaz pero no nociva: la botella de plástico.

Procedimiento
Si has decidido probar este método, sigue leyendo, te describimos cada paso detalladamente. Lo primero que debemos hacer es conseguir una botella de plástico de un litro. A continuación, consigue estos otros ingredientes: bicarbonato de sodio y vinagre de vino blanco. Tendrás que poner unos 150 g de bicarbonato de sodio en la botella y luego verter lentamente 300 ml de vinagre en ella . Es mejor proceder lentamente ya que las dos sustancias en contacto podrían provocar una reacción efervescente.
Lo que surgirá es una solución muy poderosa y natural, libre de agentes tóxicos y químicos. El siguiente paso es verter la solución de vinagre y bicarbonato de sodio por el desagüe. A medida que fluye por el grifo, continuará la reacción efervescente necesaria para liberar la tubería obstruida. Una vez que hayas vertido todo el contenido, será el momento de hacer correr agua muy caliente por el tubo, esto facilitará aún más el proceso de disolución.
Una vez finalizada la operación, notarás que el agua se escurre con facilidad y que cualquier mal olor ha desaparecido por completo. Aquí tienes la forma más segura, duradera y eficaz de hacer que tus tuberías vuelvan a lucir como nuevas. El esfuerzo es mínimo y el rendimiento máximo.
Fuente: www.trucosfaciles.info







