Momentos de extrema tensión se vivieron hoy en el centro de San Rafael. Un operativo de desalojo terminó con dos mujeres atrincheradas, una madre y su hija, que amenazaron con quitarse la vida para evitar la orden judicial.
El hecho se registró en la segunda cuadra de calle Bernardo de Irigoyen, a la altura del 176, en un pasillo ubicado a metros de calle Francia. La situación generó conmoción entre vecinos y transeúntes, obligando a las autoridades a desplegar un amplio dispositivo de emergencia.
Personal judicial llegó al lugar para efectivizar la orden de desalojo de un departamento que, según trascendió, se encuentra en condiciones inhabitables y era reclamado por su propietario.
Cuando se iniciaron las tareas para retirar los muebles y otros bienes a la vereda, las dos mujeres se negaron rotundamente a abandonar el inmueble. Una de ellas amenazó con prenderse fuego rociándose con alcohol. La otra mujer amenazó con ahorcarse con una cuerda.
Debido a la gravedad de las amenazas, el operativo se amplió de inmediato. En el lugar trabajaron más de veinte efectivos policiales, móviles de la Comisaría Jurisdiccional, personal de la Justicia, la autobomba de Bomberos y una ambulancia del Coordinado de Emergencias. El tránsito fue cortado en esa cuadra.
La situación se extendió durante toda la mañana con negociaciones en el lugar. Minutos después del mediodía, las mujeres finalmente depusieron su drástica actitud gracias a la intervención policial y de emergencia. Ambas fueron retiradas en ambulancia y trasladadas al área de salud mental del hospital Schestakow para ser asistidas. Testigos indicaron que ambas mujeres presentarían problemas de salud mental.
Además de la intervención judicial y policial, también trabajó personal de la Municipalidad de San Rafael. Ante el estado del lugar, el Municipio confirmó que el pasillo será clausurado para evitar que vuelva a ser habitado o usurpado.
Una de las hijas de la mujer mayor se hizo presente para coordinar el retiro y el resguardo de los muebles y pertenencias.







