Desarrollan “parcelas demostrativas” para optimizar la conducción y aplicación del agua

No es una novedad decir que en Mendoza el agua no abunda y que –año a año– las crisis hídricas se profundizan por la falta de nevadas en la alta montaña. Este panorama llegó para quedarse y obliga a ser cada vez más eficiente y efectivo en el manejo del recurso.
En este marco, un grupo de entidades y organismos locales están trabajando en el desarrollo de “parcelas demostrativas” para optimizar la conducción y aplicación del agua en las fincas locales.
En los últimos días se empezó un trabajo en conjunto entre el INTA Rama Caída, la Agencia de Extensión San Rafael, el Departamento General de Irrigación (a través de la Subdelegación del Río Diamante y la Dirección de Gestión Hídrica), el programa Prosap y la inspección de cauce del canal Vila, que acordaron aunar acciones para “mejorar el aprovechamiento del recurso hídrico por parte del regante”.
Para lograr esto, se trabajará en la conformación de “parcelas demostrativas, donde se aplicarán técnicas de mejoras en la conducción y aplicación del agua”, explicaron, y destacaron que “las mismas serán punto de encuentro de regantes y productores en general para compartir experiencias y sugerencias”.
“El objetivo es ayudar a productores en el manejo del agua a modo de mejorar sus eficiencias de riego y así aprovechar el recurso de la mejor manera”, indicaron desde el INTA.
En este marco, se avanzó en la adquisición de elementos de aforos que permitirán medir caudales a los regantes. Para ello se construyeron aforadores RBC (por las iniciales de sus autores: Replogle, Bos y Clemens) o de “cresta ancha”.
“Esta estructura tiene la ventaja de que puede ser usada en secciones revestidas y no revestidas; permiten medir un amplio rango de caudales y la toma de lecturas es muy simple y práctica”, indicaron desde el proyecto.