Descubrieron la presencia de un “gato andino” en la zona de Los Reyunos

A raíz de la aparición de un ejemplar de Gato Andino en la zona de San Rafael, desde la Provincia se decidió realizar una investigación exhaustiva sobre su distribución en Mendoza.
El hallazgo se produjo en el marco de una actividad de turismo realizada en la zona del embalse sanrafaelino. Se trata de un felino autóctono en peligro de extinción, en una zona donde no se sabía de su presencia. La imagen fue tomada por Axel Yair Ruzo y remitida a la Dirección de Recursos Naturales Renovables.
Los testimonios fotográficos y fílmicos que los testigos casuales acercaron a personal de Fauna de Recursos Naturales Renovables sirvieron de disparadores para dar inicio a un estudio para actualizar los conocimientos sobre la distribución geográfica de este preciado animal, ícono del conservacionismo en la región.
Esta investigación se realizó en los últimos meses bajo la modalidad de captura de imágenes por cámaras trampa, a cargo de la investigadora Rocío Palacios, coordinadora general de la Alianza Gato Andino, que dispuso 20 de estos equipos para constatar la aparición del gato andino. Además, se aplicaron otras técnicas, como la colecta de heces frescas de felino pequeño para análisis genético y registro de signos de la comunidad de depredadores en cada sitio.
El estudio incluyó entrevistas a pobladores de Los Reyunos y campañas de capacitación de guardaparques y personal técnico de la Reserva Villavicencio.
“Es importante destacar también la contribución ad honorem de privados, como la empresa de turismo aventura Kaike y la de alquiler de kayaks Runakay que, desinteresadamente, aportaron su experiencia y sus equipos para colocar las cámaras trampa en sitios prácticamente inaccesibles para el ser humano, atravesando largos kilómetros en terrenos montañosos, que es justamente el hábitat del gato andino”, explicó el jefe de Fauna, Adrián Gorrindo.

EL GATO ANDINO
El gato andino (Leopardus jacobita) es un felino solitario de tamaño pequeño, tan solo un poco más grande que un gato doméstico, que habita en ambientes áridos, desde el centro de Perú hasta Mendoza y Neuquén en Argentina. Prefiere sitios aislados, caracterizados por la presencia de afloramientos rocosos donde habita su presa principal, el chinchillón.
Esta dependencia de los roquedales, que están naturalmente aislados en el paisaje, asociada al difícil acceso y al carácter huidizo natural de los pequeños felinos, han hecho que sea una especie muy poco conocida a nivel mundial y se considera amenazada de extinción en toda su distribución. En particular, la población de gatos andinos de Mendoza y del norte de Neuquén aparece como genéticamente única y es fundamental conservarla ya que puede proveer herramientas para la permanencia a largo plazo de la especie. Las principales amenazas para la conservación de este elusivo felino en la región son la cacería por parte de los pobladores, ya sea por represalia o provocada por perros sin control, y el desarrollo de actividades de industrias extractivas que no incluyen a la especie en sus estudios de impacto ambiental.