Durante el legendario Almuerzo de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, presidente de la entidad, se mostró alineado con la política nacional y provincial y destacó que, por primera vez en mucho tiempo, el sector comienza a ver reflejados algunos de los cambios que ha reclamado durante años.
En una entrevista reciente que brindó a FM Vos 94.5, analizó el panorama actual del sector vitivinícola argentino, abordando desde el impacto de la situación económica hasta las nuevas medidas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
«Nos había confirmado el presidente Javier Milei que venía solamente a nuestro evento, lamentablemente por todo lo que es de público conocimiento (inundaciones y temporal en Bahía Blanca) no pudo asistir. No obstante, es para destacar la presencia de funcionarios nacionales y el gobernador provincial Alfredo Cornejo, como así también la asistencia de casi 700 personas, en su mayoría empresarios del sector», destacó Walter Bressia en referencia al evento del último sábado en el marco de la Vendimia Nacional.
Luego, inmediatamente, reconoció que, aunque la realidad del sector hoy no es la mejor, se vislumbran gradualmente distintos signos de recuperación. «Por diferentes razones se dio una marcada caída en el consumo interno. Aunque el año pasado hubo un reacomodamiento de precios, este año percibimos que hay una leve mejoría y esto se debe a que el salario se está recuperando frente a la inflación. Entendemos que el vino no es un artículo de primera necesidad, por lo tanto, las prioridades han estado dirigidas hacia otros productos, y cuando empieza a haber un poquito más de flexibilidad en el bolsillo de la gente, comienza también a moverse un poco este mercado. Estimamos que este año va a ser mejor que el 2024. En lo que respecta a las exportaciones, está claro que se están recuperando más rápido que el mercado interno», observó Walter Bressia al principio de la nota.
Por otro lado, se refirió al precio de la uva. «La verdad es que yo creo que este año más que nunca se va a definir por oferta y demanda, las bodegas no están como otros años con tantas expectativas. Va a ser un año cauto», afirmó.
En ese sentido, reconoció las dificultades del sector productivo para cubrir costos, pero también la necesidad de las bodegas de mantener su competitividad: «Son situaciones muy particulares, el sector tampoco puede incrementar precios, nosotros, al contrario, las bodegas que han tratado de mantener el mercado lo han hecho en función de mucho esfuerzo. Con mucha promoción de vinos para tratar de mantener al cliente, y eso en el fondo son descuentos fuertes que se hacen para no perder el espacio. La base me parece que va a ser el precio del año pasado. Nos vamos a tener que poner de acuerdo, la situación no está para pensar en valores superiores. Financieramente no están bien las cosas», declaró.
Con respecto a otro de los temas, Bressia destacó el trabajo conjunto con el INV para modernizar la institución: «Venimos trabajando desde hace mucho tiempo con este tipo de reformas y de modernización de la institución. De hecho, se han sacado muchas resoluciones mediante las cuales se ha ido flexibilizando el funcionamiento de la actividad. Eso es muy bueno, sobre todo en tema de exportaciones y en el análisis de libre circulación para el mercado interno, porque es bastante más ágil», aseguró el presidente de Bodegas de Argentina.
Asimismo, se refirió a la polémica medida del INV que permite la fermentación diferida de mostos. «Técnicamente es una práctica que se está haciendo en todo el mundo, no desde ahora, sino desde hace muchos años. Sí creo que el momento en el que se presentó fue extemporal, posiblemente porque ya estábamos sobre la vendimia, sobre todo para que los productores se pudieran organizar un poco mejor en cuanto al destino de la uva. Ahora bien, lo que el instituto propone es dejarla como una práctica lícita en cuanto al hecho de que se pueda fermentar durante el año y poder llegar con un producto al consumidor más fresco, más frutado. Eso es lo que hoy el consumidor está buscando», anunció.
Por último, descartó que esta práctica atente contra el control de stocks: «Tener el volumen en vino o tenerlo en mosto no atenta, esa es una de las cuestiones que también hemos hablado con el instituto, el tema del control de stock. Hoy se puede controlar mucho más, es más eficiente el control de stock, hay otros métodos para controlarlo», cerró.







