Hace algunos días, en FM Vos (94.5) José María Llaver, de la Asociación de Empresarios Vitivinícolas, criticaba con dureza a los integrantes de la COVIAR, la Corporación Vitivinícola Argentina, por las políticas implementadas para el sector que se encuentra en una compleja situación.
El titular de esa entidad, Ángel Leotta, analizó la realidad y se explayó sobre la reunión que mantuvieron con funcionarios del Gobierno provincial en pos de buscar soluciones en un corto plazo.
«El director de la Corporación, junto al ministro de Economía de Mendoza, presidentes del INV e INTA, y el ministro de Producción de San Juan viajamos a Buenos Aires para reunirnos con el ministro de Ciencia y Tecnología donde le expusimos cual fue la tarea realizada por la COVIAR y qué es lo que falta terminar», afirmó el presidente de esta corporación.
Leotta se refirió al cambio climático, afirmando que es un eje principal en las discusiones con todos los actores de este sector productivo.
«Hace 20 años atrás no pensábamos en el cambio climático y hoy es lo primero que está en la mesa de diálogo, esto nos lleva a pensar en diferentes programaciones como es la optimización de la energía para llegar a la cuenca acuífera. El ministro y su jefa de gabinete están preocupados por la sequía que azotó a todo Cuyo y hemos quedado en trabajar en conjunto en estos puntos», indicó.
El precio, un tema a atender
«Tuvimos una reunión en el Ministerio de Agricultura y le planteamos el tema de la cosecha, le explicamos la preocupación que tenemos. Al ministro Kulfas, de Producción, le planteamos el tema de los precios donde le hemos dados algunas ideas para revitalizar el consumo interno y las exportaciones; esta es una industria netamente de expectativas y con las medidas que se anunciarían, el precio puede cambiar», apuntó el titular de la COVIAR respecto a la situación del precio de los vinos.
En esas reuniones, Leotta dio a conocer cuáles fueron las propuestas que le hicieron a Kulfas. «Le pedimos, por ejemplo, devolver el IVA de las exportaciones dentro de los 30 días, el exportador no recurrirá a la financiación bancaria y podrá hacer una cadena perfecta como para poder revitalizar los volúmenes de mosto y vino, algo que repercute en el precio. Otra medida es repensar cómo se pueden abaratar algunos costos en las exportaciones», dijo.
El problema del sobrestock
«Acá los culpables somos todos, parte pública y privada, pero si le puedo decir es que se podrían haber hechos cosas para menguar el sobrestock, que está dado en los vinos tintos. Si la reglamentación del INV del famoso 65 – 35, aumentando la cantidad de uva ingresada para la elaboración de volumenes de color, hubiese sido de 100%, el sobrestock sería menor», explicó Ángel Leotta sobre un tema que siempre genera alguna polémica en el sector.







