Desde hace años el Turismo significa un importante ingreso para San Rafael y desde su crecimiento se ha generado un debate sobre la utilización del agua: si se debe aprovechar para el uso recreativo de los visitantes o si se debe “guardar” para el agro.
Cada vez que se corta el río Atuel en época de turismo se genera el mismo debate, el cual –hasta ahora– no ha encontrado soluciones.
Actualmente el último dique regulador del Atuel se encuentra a la altura del Valle Grande y el agua que se eroga por él ya no se puede recuperar.
Para evitar que esto pase, se ha vuelto a recurrir a una vieja propuesta que ha sido elevada varias veces por el sector turístico, pero que nunca se concretó: construir un dique regulador a la salida de Valle Grande (alguna vez se planteó antes de El Escorial, en Las Malvinas), que permita contener el agua que se eroga desde Valle Grande para el uso recreativo y “soltarla” cuando lo necesiten los agricultores.
De esta manera, se lograría efectivizar el manejo y tener un embalse contenedor para poder realizar las actividades acuáticas durante los fines de semana largos o épocas turísticas en las que el cauce permanece cortado.
Asimismo, se ha planteado también la posibilidad de generar “reservorios” que permitan retener el agua que se eroga para la actividad turística en estos días.
¿EROGACIONES
POR HORA?
Otra de las propuestas que plantea el sector turístico es la posibilidad de erogar agua por períodos cortos, por ejemplo, de solo 6 horas al día.
De esta manera se podrían “soltar” unos 15 metros cúbicos por segundo (cantidad mínima necesaria) y organizar todas las actividades acuáticas en ese horario, sin necesidad de que la erogación sea durante las 24 horas del día.







