Diego Bonano, referente de la Cámara de Propietarios de Transporte Escolar, se refirió a la actualidad del sector, rescatando que los afectó la pandemia y la situación económica del país.
“La situación es complicada, hemos sido uno de los rubros más golpeados de la pandemia pero si nos vamos al 2018, con la ley de movilidad nos ajusto la antigüedad de 20 a 10 años, con un dólar a 26 pesos se nos hacía imposible cambiar el vehículo a uno más nuevo; tres años después nos agarró la pandemia y nos dejó totalmente inactivos”, señaló en FM Vos.
Luego de un 2020 complejo por las restricciones, las clases volvieron en 2021 con un sistema bimodal, algo que también afectó a los transportistas.
“Si bien se volvió en agosto a la presencialidad plena, a los padres se les hacía complejo sumar ese costo a su billetera ya terminando el año, el 2022 ya nos encontramos con un dólar de más de 200 pesos, más del 50% de inflación y el precio del combustible sin techo; nosotros trabajamos 8 meses para sobrevivir 12”, contó.
Por otro lado, Bonano confirmó que muchos colegas reportaron que “no están trabajando el turno tarde, solo trabajamos con la primaria el turno mañana, al ser un servicio dolarizado lo que hace el mantenimiento del vehículo es complicado porque, por ejemplo, cambiar un embrague vale 80 mil pesos; no vemos un programa económico ni alguien que trabaje en la situación”.
Pocas esperanzas
El referente de los transportistas reconoció que “nunca tuvimos ayuda de nadie de la política y siempre nos ayudamos entre nosotros, tenemos hasta las llaves de las casas de los niños porque somos como una familia, somos importantes dentro de las actividades económicas de la provincia pero no tenemos ayuda”.
Bonano también afirmó que al llevar a niños en el vehículo, se colabora con la descongestión del tránsito sobre todo en la capital mendocina.
“En otros países nuestra actividad que es esencial, es muy cuidada pero nosotros no recibimos ningún tipo de ayuda, ni siquiera créditos blandos como si hacen en Chile por ejemplo, donde los vehículos salen carrozados para transporte escolar, lo que hacen con nuestra actividad es incrementar el transporte ilegal que es un arma al volante”, puntualizó.
Los costos
Bonano indicó que la tarifa que deben cobrarle a los padres va de 80 a 100 dólares, la cual no pueden aplicar porque es imposible de pagarla por las personas.
“Estamos tratando de adecuar una tarifa más baja porque los padres no pueden pagar 16 mil pesos, estamos tratando de cobrar una tarifa de 6 o 7 mil pesos para que puedan abonarlo porque el bolsillo de los padres están golpeados”, cerró.







