La presión fiscal que soportan los sectores productivos en Argentina volvió a colocarse en el centro del debate. Desde la Unión Industrial de Mendoza (UIM), su presidente Matías Díaz Telli, planteó una visión crítica del sistema tributario vigente, que describió como “absurdo” y perjudicial tanto para las empresas como para los consumidores. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el dirigente subrayó que la situación se agravó en los últimos años y que, además de la elevada carga, los impuestos presentan características “complejas, arbitrarias y distorsivas”.
“Nosotros, permanentemente y cada vez peor en la Argentina desde los últimos años, hemos ido soportando una carga impositiva, una carga tributaria que pasó de ser mucha a ser absurda directamente”, expresó Díaz Telli, quien remarcó que no se trata solo de un problema para las pymes, sino que afecta a toda la población. “Cuando cualquiera va al supermercado y compra un litro de leche o pañales, en realidad no está comprando leche o pañales, está yendo al supermercado a pagar impuestos”, graficó.El titular de la UIM reflexionó sobre el escenario que enfrenta la industria nacional, en un contexto donde el país avanza hacia una apertura al mercado global: “Hoy que estamos viviendo quizá un posicionamiento de la Argentina más de cara al mundo, lo que nosotros estamos viendo desde el sector industrial es que estamos transitando a dos velocidades distintas”. Y detalló: “La cancha está inclinada para arriba para la industria argentina”.
Según Díaz Telli, en Argentina existen entre 150 y 180 impuestos diferentes, dependiendo del rubro y la jurisdicción. “No sabes ni cuántos impuestos son, ¿viste? Y que aparte te los cambian arbitrariamente de un día para el otro”, aseguró, denunciando además que en provincias como Buenos Aires los municipios llegan a cobrar tasas de entre el 6% y el 8% sobre las ventas, algo que genera desigualdades de precios incluso entre localidades cercanas.
Uno de los principales problemas señalados es la complejidad del sistema. “En las pymes que tienen un contador, muchas veces, les cuesta entender los impuestos que tienen que pagar”, apuntó. Y agregó: “En la Argentina no solo los impuestos son muchísimos, sino que aparte están, al no tener un sistema ordenado ni una visión de país de los últimos años, son incomprensibles”.
El presidente de la UIM también criticó el efecto de tributos considerados “distorsivos”, como las retenciones, el impuesto país, el impuesto al cheque y los ingresos brutos. “El impuesto país es una aberración en materia de distorsión y de afectación al ciudadano de a pie”, afirmó, y no dudó en calificar a los ingresos brutos como “el impuesto más dañino que pagan los argentinos”. En ese sentido, explicó: “Destruye la posibilidad de generar cadenas de valor en encadenamientos productivos, porque es un impuesto que mientras más larga está la cascada de proveedores y contratos locales en el interior del país, más caro pagás este impuesto”.
Consultado acerca de la posibilidad de avanzar en una reforma impositiva integral, Díaz Telli señaló: “El gobierno nacional va a presentar un proyecto con una reforma impositiva integral. Estoy seguro que lo va a presentar porque lo dicen abiertamente, sabemos que lo va a hacer en algún momento del año que viene, sabemos que es una de las reformas fundamentales que necesita el país, junto con una reforma del régimen laboral y una reforma del régimen previsional”.
Sin embargo, advirtió que no será sencillo que las provincias acompañen: “Las provincias en realidad lo que están diciendo es no te metas, no me toquen a mí mi caja”.
Como ejemplo positivo, mencionó al municipio de Tres de Febrero, en Buenos Aires: “No es casualidad que sea el único municipio en la provincia de Buenos Aires que recibe una mega inversión de calidad. No es casualidad, son años y años que el municipio es ordenado, que es previsible, que no tiene impuestos absurdos”.
Respecto de propuestas como el SuperIVA, que busca unificar tributos y simplificar el sistema, expresó: “Es un muy buen proyecto, pero sobre todo tiene que venir una modificación del sistema de ingresos brutos y el convenio multilateral. No existe ningún país desarrollado en Occidente que tenga un sistema impositivo con dos ingresos brutos, que nosotros lo venimos arrastrando hace 60 años en la Argentina. Es una máquina de destruir encadenamiento de valor”.
Finalmente, Díaz Telli concluyó: “Al que está cobrando los impuestos no quiere que le toquen nada, no quiere que le hagas líos, no quiere que nadie se meta a mirarle los números”. Y remarcó que el actual modelo tributario desalienta la inversión y el empleo registrado: “Hace 14 años que en la Argentina no se genera trabajo de calidad, digo, de calidad, o registrado en blanco”.






