Desde la Específica de Ganadería local marcaron su preocupación por el cierre de las exportaciones de carne
En los últimos años San Rafael se ha consolidado como el principal productor de ganado bovino en la provincia y junto a General Alvear concentran una gran parte de la producción mendocina. En este marco, desde la Específica de Ganadería manifestaron su preocupación por el cierre de las exportaciones de carne y marcaron su preocupación por el mercado.
Roberto Ríos presidente de la Específica, indicó que “en medio de una pandemia, perjudica a uno de los pocos sectores que ha logrado mantener sus niveles productivos en plena crisis económica, por lo que, la decisión, lejos de moderar los precios del mercado interno, generará un efecto rebote en cuanto se normalicen las exportaciones”.
Ríos comentó que “hace un mes la mesa de la carne estuvo trabajando y el 16 de mayo acordaron lanzar al mercado 8 millones de kilos de carne (cortes de precios menores para consumo interno). La carne de vaca que se exporta a China no es la consume el mercado interno de Argentina, por lo cual se produce con la decisión del Presidente una pérdida millonaria para el país”.
En relación al consumo interno, desde el sector manifestaron que se está produciendo un problema en los feedlot, esto se debe a que en el proceso de engorde de los animales, específicamente en la fase final donde se alimenta con maíz al ganado para ganar entre 80 y 100 kg. “El maíz en agosto tenía un valor de 125 dólares la tonelada y actualmente pasó a 225 dólares. Esto lleva a los productores a modificar los ciclos de cría, a pasar del modelo de alimentación con maíz a la cría pastoril que es menos costosa, o sea de los 4 meses a los 8 meses para que un animal pase a comercializarse. Esto actualmente representa entre 4 y 5 meses en los cuales no hay animales para la venta en el mercado interno, lo que ocasiona un aumento de los precios” comentó Roberto Ríos.
Finalmente Ríos expresó que “desde el gobierno (provincial) están trabajando en revertir la medida ya que en Mendoza existen alrededor de 3.400 productores afectados y el daño a corto plazo ya se está viendo, con un 40% de disminución de ingresos para los productores. Esto va en contra de las políticas que se han estado diseñando y aplicando a lo largo del tiempo”.