Desde la FEM aseguran que el boom de chilenos en los comercios mendocinos no altera el consumo local

Todos los fines de semana Mendoza recibe el arribo masivo de chilenos, quienes favorecidos por el tipo de cambio aprovechan para abastecerse de mercaderías en los supermercados, ya que, con la diferencia de precios, estos productos les salen mucho más baratos que en su país. Si bien este factor -a simple vista- parece ser determinante para la dinámica comercial de la Ciudad de Mendoza, desde la FEM (Federación Económica de Mendoza) aseguran que el fenómeno no altera el consumo local.
«Nuestra posición con respecto al boom de compras de chilenos en Mendoza es positiva. Es una mejora en las ventas en los distintos rubros en un contexto de caída. De todas formas, no llega a reemplazar el nivel de ventas locales. También hubo reclamos de varios comerciantes que se abastecen en los mayoristas. Nos plantearon que tienen problemas para comprar mercaderías, ya que hay días en los cuales se registran largas filas y hay faltante de algunos productos», explicó a FM Vos 94.5, Juan Manuel Gispert, director ejecutivo de la FEM.
«En base a esas denuncias, nos pusimos en contacto con los mayoristas e hicimos un relevamiento. El mismo nos indicó que no estamos ante un fenómeno muy relevante, ya que el arribo masivo de chilenos para hacer compras solo se registra en algunas zonas muy puntales, como es el caso del área metropolitana de Mendoza. También muchos chilenos van a Malargüe a hacer compras por la cercanía al Paso Pehuenche», añadió.
«Además hay tours de compras por el día, llegan en micro y estacionan de forma directa en las puertas de los hipermercados. No le quiero quitar valor a esto, pero si uno observa el valor de ventas mensuales de Mendoza en comparación con el promedio de habitantes que tiene, dicho fenómeno no llega a mover la aguja ni a cambiar la conducta del consumo de la provincia. Este boom para las ventas minoristas de toda Mendoza no llega a ser representativo. Estamos hablando de 20 mil chilenos que llegan un fin de semana contra una caída en el consumo de dos millones de habitantes», aclaró.
Por otra parte, describió el gasto promedio que realizan los chilenos. «Ellos dicen que se llevan 300 dólares, porque es lo que le habilita pasar la aduana chilena, pero se van con varios carros completos. La información detallada la tienen las cadenas de supermercados, quienes muchas veces son celosos de proporcionar esta clase informe. Lo único que dijeron es que el boom de ventas a chilenos solo representa el 4 % del crecimiento en las ventas», expresó Gispert.
A su vez, se refirió a los problemas de logística que se suscitaron a partir de la explosión de este fenómeno. «Fue algo que nos tomó por sorpresa, por eso muchos supermercados no pudieron organizarse bien para poder atender esa demanda. Hay que reforzar el personal, los cajeros y repositores. Los sábados a la tarde no conseguís nada, pero no es por un problema de desabastecimiento, sino porque surgen inconvenientes de logísticas en la reposición. Están tratando de resolverlo, ellos son los primeros interesados en vender más», argumentó el director ejecutivo de la FEM.
«Hubo situaciones de largas filas en los hipermercados que llegaron a ser absurdas. En ese sentido, el cliente que compra todos los días se perjudica. A veces hay que esperar tres o cuatro horas. Veremos cómo se llega a solucionar este problema. Desde el sector quieren que sigan viniendo los chilenos y también que los mendocinos sigan comprando. Tenemos la información de que se está tratando de mejorar esta situación. Incluso hay algunos mayoristas que fijaron un horario de compra para los extranjeros y otro para los mendocinos», agregó a modo de cierre.