Desde Madres Cocinando trabajan en las “Estufas solidarias” para entregar gratis a familias de bajos recursos

Desde la ONG Madres Cocinando lanzaron una vez más la campaña «Estufas solidarias», trabajo que vienen realizando hace tres años, y que siempre ha tenido gran repercusión en familias de bajos recursos o que no tienen medios para calefaccionarse. Una de las “madres” que forman parte de la entidad solidaria, Eugenia Martínez, brindó detalles a través de FM Vos (94.5) y de Diario San Rafael.
La campaña “Estufas solidarias” está vinculada a la creación de un modelo especial de estufas, cuya construcción tiene muy bajo costo, mientras que su rendimiento es bastante alto, por lo que se trata de estufas que también sirven para cocinar. “Las estufas solidarias son estufas que se fabrican en casa, con materiales un poco reciclados mientras que otro tanto de materiales han sido donados por la Municipalidad de San Rafael. La parte de mano de obra la ponen los chicos y las chicas de acá de la casa de la olla solidaria, por eso se pueden entregar sin costo a las familias”, señaló.
Las estufas están hechas de tachos de aceite de 200 litros (con un tacho se hacen dos estufas); llevan cuatro patas; tienen un frente amplio, por lo que se le puede colocar leña de gran tamaño; perdura mucho la leña dentro de la estufa; al ser metálicas, el calor generado es muy grande sirviéndole mucho a los vecinos que se ven beneficiadas con estos elementos.
Lógicamente esto es fundamental para personas que, especialmente, no tienen acceso a gas. “Nosotros estamos tratando que llegue a la persona que en realidad la necesita, por eso que es que las hacemos, las llevamos, las dejamos instaladas y las prendemos, cosa que quede en la casa y que la familia la utilice”, dijo y aclarando que esa instalación es gratuita, añadió que luego se hace una visita para comprobar que la estufa siga en el lugar donde fue colocada, no sólo porque vaya a ser vendida o regalada, sino porque debe quedar en un lugar seguro y no emitir gases que pudiesen causar un accidente. “El requisito es que en realidad la necesite y que no puedan ellos comprarse la estufa, porque por ahí nos piden y sabemos que hay familias que en realidad sí pueden comprarla, y es un poco complicado ese tema, pero lo que tratamos es hacerlo lo mejor posible, de la mejor manera, para que pueda llegar a lugares donde en realidad se la necesite y que sea bien utilizada”, aclaró.
En caso de tener los materiales, la idea es entregar al menos 50 estufas. Ya hay cuatro listas para ser instaladas.
Por otra parte están haciendo frazadas recicladas, ya que la idea es aportar desde sus saberes para que las familias “duerman calentitas”.