La ola de despidos registrada en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) no alcanzó, por el momento, a la sede de San Rafael en el complejo de Sierra Pintada. Sin embargo, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que existe una fuerte preocupación por el futuro del organismo y denunciaron un proceso de desfinanciamiento que afecta a todo el sistema científico.
En los últimos días fueron rescindidos los contratos de 62 trabajadores en distintos puntos del país, todos ellos bajo la modalidad de contratación a plazo determinado.
En el caso de San Rafael, donde la CNEA cuenta con alrededor de 60 trabajadores, confirmaron que los cuatro empleados contratados bajo esa modalidad continúan prestando funciones y que no se registraron cesantías. No obstante, dos trabajadores de la sede de Mendoza Capital sí fueron desvinculados.
Desde el gremio ATE cuestionaron la forma en que se comunicaron las desvinculaciones y aseguró que las autoridades habían transmitido previamente un mensaje de tranquilidad a los trabajadores.
Es que, según las declaraciones de los referentes gremiales, “nos habían dicho que no iba a haber problemas y el mismo día del vencimiento de los contratos comunicaron que no continuaban sus tareas», manifestó.
Más allá de los despidos, la principal preocupación pasa por la falta de presupuesto para el funcionamiento del organismo.
«Hay sectores que prácticamente tienen presupuesto cero para comprar insumos», explicaron, al tiempo que aseguró que desde comienzos de 2024 más de 400 profesionales dejaron la institución debido a los bajos salarios.
Finalmente, confirmaron que ATE continuará desarrollando asambleas y medidas de protesta en distintos puntos del país para reclamar la reincorporación de los trabajadores despedidos y defender el funcionamiento de la Comisión Nacional de Energía Atómica.







