Diferentes consultoras advierten que en el primer cuatrimestre del año, los alimentos han aumentado un 40%. También un informe de la agrupación Consumidores Libres indica que la canasta básica de alimentos subió un 8% en abril y ha acumulado un 40,8% en los primeros cuatro meses. Según destacan desde esta entidad, lo que tiene que ver con frutas y verduras trepó el 14.1% el mes pasado, y en este primer cuatrimestre acumulan un alza del 76%. Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina, dialogó sobre este tema con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
“Hay varios factores que han incidido en los aumentos de precios, pero hay que separar los ítems, porque dar un número generalizado es bastante arriesgado ya que hay mercaderías que han bajado y otras que han subido. Por ejemplo la lechuga hace un mes costaba $1.500 la jaula y hoy cuesta $4.000, la cebolla costaba $2.500 por kilo y ahora $1.200, o sea que no se puede sacar un porcentaje generalizado en lo que es frutas y verduras. El tomate por ejemplo está en el final del ciclo y está aumentando, así como los pimientos, choclos, zapallitos italianos o lechuga, pero tenemos el ejemplo de los cítricos, que se estuvieron pagando bastante caros en diciembre y enero y hoy están a la baja. Como dije antes estamos en un fin de ciclo productivo y eso altera los precios, y cuando se produzca en la provincia la primera helada, seguramente tendremos alza en los precios de varios productos”.
Carrasco agregó que “los mercados de frutas y verduras se manejan por oferta y demanda y es así que cuando hay una cantidad importante de alguna fruta el precio tiende a bajar, y viceversa. Por ejemplo la lechuga en estos momento está en suba, pero entendemos que la semana próxima posiblemente comenzará a bajar, por lo tanto esto hay que ir monitoreándolo día a día. Es por esto que nosotros tratamos de transmitir listados de precios porque pasa que el comerciante verdulero, cuando la mercadería sube aumenta automáticamente, pero cuando baja demora cuatro o cinco días en bajar el precio, y eso hace daño a toda la cadena”.
Con referencia al manejo que hacen los productores de insumos tales como agroquímicos, Carrasco acotó que “la mayoría se adquieren a precio dólar, y los precios a los que se venden las mercaderías no alcanzan a cubrir los costos de producción. Un bulto que debe venir transitando por la ruta debe pagar tasas al Iscamen o a Senasa, y eso se vuelca a los precios finales. Las ventas están tendiendo a bajar, y sobre todo después del día quince, y muy puntualmente en la última semana del mes. Además la gente cada vez más pide por cantidad de dinero, y no por kilo. Es habitual la compra de, por ejemplo, $100 de bananas o $200 de zanahorias en lugar de que sea por medio o un kilo”.







