La reciente resolución publicada en el Boletín Oficial, impulsada por el gobierno nacional, que apunta a la desregulación de trámites para la exportación de hortalizas, ha sido recibida con optimismo por el sector del ajo en Mendoza. Maximiliano Di Cesare, gerente general de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo de Mendoza, comparte la visión del sector sobre estos cambios y su potencial impacto.
«Nosotros venimos haciendo gestiones ante las autoridades nacionales, provinciales y municipales en materia de desregulación y otras áreas que son sensibles para el mejor funcionamiento de la actividad. La resolución publicada en el Boletín Oficial deja bien en claro que hay ciertas cuestiones que son propias a las economías regionales. Mediante la derogación de la norma se facilita la operatoria y suprime exigencias sobre los envases e inspecciones en plantas de origen. La calidad y el proceso productivo son segmentos que valida y evalúa el mercado. El SENASA debe oficializar como organismo de control sanitario», opinó Maximiliano Di Cesare ante la audiencia de FM Vos 94.5.
El gerente de la Asociación detalló cuáles eran los trámites burocráticos que obstaculizaban el proceso de exportación. «Existían muchas trabas burocráticas para exportar, con un montón de normativas que nada tenían que ver con el control sanitario. El ajo es un producto netamente de exportación, se exporta más del 80%. Los parámetros de calidad son acordados con los clientes externos. Los protocolos bilaterales se deben establecer entre el país de origen y de destino. En ese sentido, la intromisión del SENASA era excesiva en cuanto a la exigencia de los calibres del ajo», contó.
Ante todo, lo expuesto, el entrevistado consideró que la desregulación es un avance positivo. «Lo vemos bien. Incluso, estos obstáculos han llegado a impedir la concreción de algún negocio”, expresó.
Finalmente, el gerente de la Asociación de Productores se mostró optimista sobre el impacto de estas medidas. «Tomamos con buen agrado a la medida. Nos parece bien que se vaya avanzado sobre ciertas regulaciones que se han ido acumulando con el tiempo y que han distorsionado la función de los distintos organismos de control. Todo ello nos fue llevando hacia un sistema ineficiente con bajo nivel de competitividad. De todas formas, hay que seguir trabajando. Este es solo un paso más que se da hacia la dirección correcta. Hay que continuar concretando desregulaciones en los tres niveles gubernamentales: Nacional, provincial y municipal. Cualquier sector de la producción puede dar fe de las cargas burocráticas que recaen sobre todos nosotros. Muchas regulaciones se han transformado en un perjuicio no solamente para el sector productivo en cuestión, sino para toda la región», cerró.







