Lourdes Burgoa (23), quien se desempeña en la Unidad Ciclística de Acción Rápida (UCAR), en el inicio de la medida que obliga a transitar con barbijos le compró uno a un anciano en una farmacia céntrica y le ayudó a colocárselo. El noble gesto trascendió a nivel nacional.
La situación ocurrió el martes a metros del Kilómetro Cero, donde la uniformada notó que un abuelo se encontraba esperando en la fila para comprar en una farmacia. Decidió acercarse y consultarle qué necesitaba comprar, a lo que el hombre le respondió “barbijos”, pero que no aguantaba estar tanto tiempo parado. La mujer no dudó en comprar ella los insumos con su dinero y seguidamente lo ayudó a colocárselo. Si bien el anciano quiso pagarle la compra, esta policía ejemplar respondió: “No, abuelo, vaya a su casa, no me debe nada”. Otros transeúntes tomaron imágenes de lo ocurrido, por lo que la noticia no tardó en alcanzar incluso medio nacionales.
FM Vos (94.5) y Diario San Rafael dialogaron con Burgoa, quien explicó que al notar que había muchas personas en la puerta de la farmacia, con sus compañeros intentaron hacer que los mayores fueran atendidos primero, teniendo en cuenta que constituyen un grupo de riesgo. “Este hombre me dijo que no se podía quedar mucho de pie porque le dolía la rodilla, entonces al consultarle qué le hacía falta, me dijo que era un barbijo, por lo que lo hice sentar y no dudé en comprarlo yo para colocárselo y, de esa manera, ayudarlo”, dijo, y se mostró muy agradecida con una mujer que filmó la situación, aunque nunca imaginó la trascendencia que tendría el hecho, pues incluso fue llamada por diversos medios del país. Autoridades policiales la felicitaron y le agradecieron el haber puesto en alto el nombre de la Policía de Mendoza.
“Hay que tener un poco de empatía y pensar en los demás, ya que no estamos en una buena situación”, destacó.







