Día del Amigo: advierten sobre las consecuencias de manejar alcoholizado

El alcohol produce una depresión del sistema nervioso central, deteriorando la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), modificando el comportamiento del individuo que muchas veces se traduce en una falsa sensación de seguridad y una toma de mayor riesgo.

También produce movimientos más lentos, reducción de la coordinación, visión borrosa e imposibilidad para la toma de decisiones rápidas.

Por los festejos del Día del Amigo la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial (UESV) -Secretaria de Servicios Públicos- continúa con la prevención de accidentes y recuerdan la prohibición de conducir vehículos bajo los efectos del alcohol y las consecuencias que produce al volante.

En los últimos meses se continuó con la entrega de alcoholímetros destinados, entre otros, al Ente de la Movilidad (EMOP) y Sociedad de Transporte de Mendoza (STM). La entrega de estas importantes herramientas de control se enmarca en las políticas de mejora en la Seguridad Vial que lleva adelante el Gobierno de Mendoza.

En este contexto la UESV recuerda resultados de recientes estudios que demuestran las consecuencias que produce el alcohol en los conductores y pone como ejemplo lo que sucede sólo con tomar dos vasos de cerveza y después ponerse frente al volante.

Dentro del contexto de los errores de conducción, el alcohol casi siempre se encuentra asociado con la velocidad, el sueño y las distracciones.

En nuestro país, la ley que regula la cantidad de alcohol autorizada para conducir un automóvil, establece como límite de alcoholemia 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre. Se considera que a partir de esta cantidad el conductor comienza a manifestar reacciones psicomotrices importantes que dificultan la conducción.

Este límite se vuelve más estricto para la conducción de motos y ciclomotores donde la tolerancia se disminuye a 0.2 gr/litro.

Lo que señala la nueva Ley de Seguridad Vial en Mendoza

Está prohibido conducir automóviles bajo los efectos del alcohol, con una alcoholemia superior a 500 miligramos por litro en sangre y para quienes conduzcan bicicletas con o sin motor, motocicletas o ciclomotores queda prohibido hacerlo con una alcoholemia superior a 200 miligramos por litro en sangre.

Respecto de los conductores de vehículos automotores destinados al transporte de pasajeros y de carga, se dispone que deben conducir con tasa de alcoholemia cero gramos por litro en sangre. La autoridad competente realizará el respectivo control mediante el método adecuado aprobado a tal fin.

Asimismo, se prohíbe conducir bajo los efectos de psicotrópicos, estupefacientes, estimulantes u otras sustancias análogas, entre las que se incluirán, en cualquier caso, los medicamentos u otras sustancias bajo cuyo efecto se altere el estado físico o mental apropiado para circular sin peligro.

Se establece que todos los conductores de vehículos automotores se encuentran obligados a someterse a las pruebas que la reglamentación de la presente establezca para la detección de posibles intoxicaciones, configurando una falta leve la negativa a realizarlo y a su vez la presunción en contrario