Día del Maestro
Hoy, en este día tan especial, deseo más que nunca saludar a todos los docentes. Particularmente a aquellos con quienes hemos compartido labores en alguna escuela o actividad propia de la educación, pero también a todos los colegas de AMRA (Asociación Maestro Rurales Argentinos).
Enseñar es la actividad más hermosa que he disfrutado con colegas de vocación, preocupados por desarrollar mental y socialmente a los niños, sin distinción de origen, raza ni condiciones sociales, tanto en ciudades como en lugares inhóspitos, en la puna, la cordillera, el bosque o el hielo patagónico. Y ahora, por medios de comunicación modernos, extrañando el contacto personal debido a la pandemia que tan terriblemente nos azota.
Ser maestro es dar lo mejor de sí para una vida sana, encaminada al estudio, al trabajo honesto y la felicidad del pueblo argentino, es formar seres humanos que sepan distinguir y relacionar los quehaceres que dignifican a la persona, desde pequeños hasta la mayoría de edad, con el ejemplo; es saber valorar a quienes con su buena conducta y eficiencia contribuyen a la felicidad de todos los demás, pero también reprochar, de buen modo y en profundidad, a quienes no cumplen las normas, perjudicando a la sociedad. Y este último concepto vale tanto para los pobres, como para la gente de grandes recursos y posiciones políticas importantes.
Ante una situación tan difícil del país, debemos extremar las medidas para vigorizar la democracia, y conservar la independencia de los poderes del Estado. Un abrazo a los docentes argentinos.
Héctor Calderón
Maestro Jubilado- Consejo Nac . de la Educación y UNESCO.