El INTA impulsa en San Rafael la implementación de unidades homogéneas a partir de imágenes satelitales, una herramienta clave para que productores locales puedan tomar decisiones más inteligentes, reducir costos y hacer un uso más eficiente de los insumos agrícolas.
Establecimientos como PROA y Algodón Wine Estate ya están aplicando este protocolo, que permite realizar diagnósticos diferenciales dentro de una misma finca, identificando zonas con diferentes niveles de productividad, vigor y necesidad de riego o fertilización.
Así, cada metro cuadrado del viñedo recibe lo que realmente necesita: ni más, ni menos.
“La idea es abandonar el manejo uniforme del campo y pasar a un manejo sitio-específico”, explicaron quienes impulsan este tipo de tecnología.
AGRICULTURA DE PRECISIÓN
Para eso, se utilizan imágenes satelitales de alta resolución, que luego se procesan mediante herramientas de agricultura de precisión para delimitar unidades de manejo homogéneo. A partir de ahí, se pueden ajustar prácticas como la aplicación de agroquímicos, fertilizantes, el riego o incluso la cosecha.

Esto no solo reduce costos y mejora la rentabilidad, sino que también disminuye el impacto ambiental, ya que se evita el uso innecesario de recursos y se potencia la sustentabilidad del sistema productivo.
Desde el organismo destacaron que este tipo de trabajos no se hacen desde una oficina, sino en diálogo permanente con productores, técnicos y comunidades. “Somos el INTA que investiga, que escucha, que acompaña. Y lo hacemos en el territorio, codo a codo con quienes producen”, remarcaron desde la entidad.
El protocolo aplicado en San Rafael forma parte de una red más amplia de innovación que el INTA viene desarrollando en todo el país. Con ciencia pública, tecnología y compromiso, buscan transformar la producción desde adentro.
TAMBIÉN EN EL SECANO
Con imágenes satelitales, el INTA también genera reportes de anomalías del índice verde, que se correlacionan con la disponibilidad forrajera en zonas de secano.
Estos reportes son aprovechados por productores ganaderos, quienes los utilizan para planificar estrategias de manejo en función de la oferta real de pasto en sus campos.
Un recurso tecnológico que aporta previsibilidad en un contexto productivo muchas veces adverso.







