Diputados dio sanción definitiva a la nueva ley de financiamiento político

El oficialismo, en conjunto con el peronismo no kirchnerista, logró aprobar la nueva ley que permite que empresas privadas aporten a las campañas, pero todo mediante el sistema bancario. El diputado nacional del PRO Sebastián Bragagnolo, en diálogo con FM Vos (91.5) y Diario San Rafael, destacó que servirá para hacer más transparente la financiación política.
En pleno año electoral, el oficialismo logró así sancionar en el Congreso una nueva ley de financiamiento político. Con 147 votos positivos y 69 negativos, la iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados tras la media sanción del Senado, gracias al acompañamiento del massismo y del bloque Argentina Federal.
La nueva ley permite a las empresas privadas figurar como aportantes en las campañas electorales y comenzará a estar vigente en las próximas semanas. La reforma de la ley electoral habilita las contribuciones de los privados con un tope por empresa del 2% del total permitido por la Justicia para esa campaña. La reforma aprobada también disminuye del 10% al 5% el espacio que los medios audiovisuales deben ceder a los partidos en período de campaña, una medida que se concibió para descongestionar el caudal propagandístico que en elecciones anteriores saturaba a las audiencias.
Bragagnolo rescató el punto que “elimina la posibilidad de hacer aportes en efectivo, tiene que ser bancarizado, es la única forma que garantiza la trazabilidad de la totalidad de los aportes, sale de una cuenta bancaria con un número, tiene que ser o débito o cheque. La ley establece la obligatoriedad de organismos públicos como la UIF, ANSES, de compartir la información con la Justicia electoral. Esto hace casi imposible que ocurra lo de campañas anteriores, creemos que le da un marco de transparencia, es un paso realmente grande en financiamiento de campañas políticas”.
Otros puntos de la ley que resaltó el diputado del PRO son “la extensión del plazo de prohibición vigente en actos de gobierno, pasa de 15 a 30 días; sanciones para el clientelismo político; uso de recursos públicos para fines partidarios; posibilidad de que las provincias adhieran a esta ley para que el régimen de financiamiento sea uno a nivel nacional”.
Sobre la resistencia a votar esta ley de parte del kirchnerismo, dijo que “hubo una gran mayoría que acompañó la ley porque entiende que si la modificábamos, tenía que volver al Senado y no se iba a poder aplicar en la campaña nacional que está por comenzar. Por eso valoro el acuerdo de la mayoría de los bloques, hubo un sector que intenta siempre ponerle condimento político y no poner valor sobre el foco del problema”.