Docentes universitarios de todo el país decretaron un paro el 14 de marzo ante las malas condiciones salariales y la pérdida del poder adquisitivo en el contexto inflacionario que vive el país.
Francisca Staiti, Secretaria General de la CONADU, detalló al Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que la medida “no es solo en la Universidad Nacional de Cuyo, es un paro nacional de todas las universidades del país”, enfatizando la magnitud del movimiento. “Hace muchos años que todas las federaciones docentes coincidimos en este paro nacional, porque estamos atravesando la misma situación que atraviesa el país”, completó.
La situación salarial es descripta por Staiti como “muy grave”, con una pérdida de casi el 50% del poder adquisitivo en el salario de los docentes universitarios. Además, destacó la quita salarial para aquellos que trabajan en las escuelas preuniversitarias y la desaparición del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), un golpe que afecta significativamente a los educadores en todo el país dispuesto por Javier Milei.
“Es una quita salarial que impacta en casi un 10% sobre el salario docente preuniversitario, y sin ninguna adecuación o recomposición para miles y miles de docentes que cobran garantías salariales”, explicó Staiti. “Esto representa un duro golpe para la docencia, que debe enfrentar una realidad de estancamiento salarial y pérdida de poder adquisitivo”.
El panorama se vuelve aún más sombrío al considerar que una gran cantidad de docentes no ha recibido el ajuste salarial impuesto en febrero. Staiti estimó que cerca del 45-50% de la docencia se encuentra en esta situación, lo que subraya la urgencia de la situación.
“La situación salarial de la docencia no es nueva”, continuó Staiti. “Cada ciclo electivo nos enfrenta a este debate y esta lucha por nuestros salarios. La educación se presenta como una prioridad para cada gobierno, pero los salarios de la docencia no reflejan esta supuesta prioridad”.
El punto de inflexión llegó en el año 2018, cuando una serie de medidas contribuyeron a un fuerte impacto en la pérdida salarial de los docentes universitarios. Desde entonces, la recuperación ha sido esquiva, a pesar de los esfuerzos por mantener el ritmo de la inflación.
“El salario docente universitario ha quedado muy deprimido”, lamentó. “Hoy, un docente con 40 horas de trabajo y más de 15 años de antigüedad apenas supera los 600.000 pesos, lo que refleja una situación de estancamiento y falta de reconocimiento”.
La falta de ajuste salarial en línea con la inflación es otro punto de preocupación para Staiti y la CONADU. Aunque se logró cierto equilibrio a finales del año pasado, la actual escalada inflacionaria y el ajuste fiscal están socavando los avances logrados.
“Lo mínimo que exigimos es que nuestros salarios vayan de la mano con el ritmo inflacionario”, afirmó. “Es fundamental que se reconozca el valor del trabajo docente y se garantice un nivel mínimo de poder adquisitivo”.
El rechazo del 16% de aumento salarial propuesto por el gobierno es un claro indicador de la insatisfacción de los docentes. Staiti subrayó la necesidad de una nueva reunión paritaria donde se discuta un salario digno para la docencia universitaria y preuniversitaria.
“El paro del próximo jueves 14 de marzo es una muestra de nuestra determinación”, concluyó Staiti. “Paramos en todas las universidades del país, docentes y no docentes, en un acto de unidad y resistencia frente a las políticas de ajuste y precarización. Es hora de que nuestros reclamos sean escuchados y atendidos”.


