Doctor Nicolás Lupo: “Mantener la procuración y los trasplantes ha sido una tarea bastante ardua”

Ayer se celebró el Día Nacional de la Donación de Órganos en conmemoración del nacimiento del hijo de la primera paciente que dio a luz después de haber recibido un trasplante en un hospital público. Sobre la importancia que tiene donar órganos, dialogó con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael el doctor Nicolás Lupo, coordinador médico del Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza (Incaimen).
Tal como dio a conocer Diario San Rafael, más allá de la cuarentena, el Incaimen continúa su trabajo y garantiza la accesibilidad al trasplante, habiéndose realizado en Mendoza, en lo que va de 2020, dos hepáticos, cinco renales y tres de córnea. Los hospitales que realizaron las intervenciones fueron el Central, el Español y el Notti de la capital provincial.
El doctor Lupo expresó que se ha logrado sostener la donación durante el aislamiento, manteniendo la Nación y las provincias los programas de procuración y trasplantes. “Nos tuvimos que poner todos de acuerdo con nuevos protocolos, para asegurar la procuración y los trasplantes, lo que ha sido una tarea bastante ardua”, dijo.
A partir de la aprobación y puesta en marcha en 2019 de la ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células –conocida como “Ley Justina”–, creció exponencialmente el número de procedimientos, lo cual se ha mantenido afortunadamente, más allá del cambio de las circunstancias en las que desembocó la cuarentena. Afortunadamente se pudieron llevar adelante los trasplantes a pacientes en lista de espera. En nuestra provincia, esa lista la encabezan personas que aguardan trasplantes de riñones, pues padecen insuficiencia renal y pasan por diálisis. Por otra parte, los órganos más difíciles de hallar son los pulmones, pues la mayoría de los donantes son personas que han tenido accidentes viales, en los que han sufrido severas contusiones.
Cabe destacar que luego de ser trasplantados, los pacientes obtienen un cambio radicalmente positivo en su calidad de vida. Al respecto, el médico expresó: “Hay que tener en cuenta que cuando el paciente requiere un trasplante de órganos, ya se ha hecho todo lo posible a nivel médico, lo cual implica que haya disminuido muchísimo su calidad de vida. El trasplante es lo único que queda para mejorar todo”.