Dos escuelas sanrafaelinas en el proyecto nacional “Aprender a Emprender”

Aprender a emprender es un programa de alto impacto que estimula a los jóvenes a crear, organizar y operar un emprendimiento real.
A través de este ejercicio, los estudiantes comprenden los pasos necesarios para comenzar su empresa, y experimentan la importancia de asumir riesgos, tomar decisiones y trabajar en equipo.
Además de las actividades áulicas, los alumnos participan en eventos fuera de la escuela que potencian su experiencia de aprendizaje.
Los estudiantes son guiados por su docente, con la capacitación y el apoyo constante de Junior Achievement. Además, cuentan con el acompañamiento de profesionales voluntarios que actúan como mentores.
Este año en Mendoza se presentaron una docena de propuestas y dos de ellas corresponden a escuelas del departamento, que -además- son las únicas dos representantes del sur.
DULCE DESTINO
Dulce Destino es la propuesta de los alumnos de 6to 1era de Escuela Técnica Agropecuaria n° 4-198 Francisco García de Las Malvinas
“Elaboramos alfajores artesanales con el objetivo de saciar tu hambre de la forma más dulce posible, y si podemos, te sacamos una sonrisa”, cuentan sobre el proyecto.

Son alfajores triples que cuentan con tapas de chocolate y vainilla, un relleno de mouse chocolate, otro de dulce de leche y un baño de chocolate.
“Además viene con una frase de la fortuna y así poder disfrutar de tu dulce destino”, explican.
La propuesta tiene además una pata medioambiental ya que Dulce Destino “cuenta con un envoltorio de papel reciclado y nuestra empresa no genera residuos”.
CÁRMINE
Los chicos de 5to Económico del Colegio del Carmen crearon “Cármine”, propuesta de bolsos y cartucheras completamente reciclados.
El emprendimiento está “centrado en la producción y venta de bolsos tipo tote bags. Se trata de una iniciativa de triple impacto: económico, ambiental y, especialmente, social”, cuentan sobre la propuesta en la que todos los estudiantes participan en el diseño, confección y venta.

“Lo más destacado de nuestro proyecto es su fuerte compromiso social: con los retazos de tela que sobran de la fabricación de los bolsos, confeccionamos cartucheras para donar a escuelas o comunidades que lo necesiten”, explican.
De este modo, no solo se aprovechan al máximo los materiales, sino que también se promueve la solidaridad y el trabajo colectivo con un propósito.