El próximo viernes 18 de octubre, los legendarios músicos de San Rafael, José Guerrero y Roberto Marchetti, se reunirán nuevamente para ofrecer un espectáculo especial en el Asilo Hogar Las Mercedes, como parte de los festejos por el Día de la Madre organizados por la delegación UNIMEV y los vecinos solidarios del barrio homónimo. Esta presentación, cargada de recuerdos y sentimientos, marca el regreso del dúo tras un largo tiempo sin tocar juntos, motivados por la ocasión y el deseo de llevar alegría a los abuelos y abuelas de la institución.
Guerrero, baterista del dúo, compartió con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 detalles sobre esta emotiva vuelta a los escenarios: “Después de que falleció el Tano Marchetti (Alberto), dejamos de tocar. Fue un golpe duro para nosotros, pero el otro día me junté con Roberto y le dije, ‘¿Por qué no nos reunimos y hacemos algo?’. Y él me respondió que sí, que le parecía bien. Justo coincidió que se venía la conmemoración del Día de la Madre en Las Mercedes, y decidimos que era una oportunidad ideal para colaborar y brindarles a los abuelos un poco de música”.
El evento, que promete ser una fiesta completa, contará con diversas actividades, incluyendo la actuación del dúo, así como la participación de payasos y otras sorpresas, según adelantó Guerrero: “Vamos a arrancar a las 16 horas. Va a haber de todo. Nos estamos preparando con todo para que sea un día especial. Ya hicimos un ensayo y ayer hacimos otro, aunque estamos un poco pendientes del tiempo que no termina de acompañar, pero igual ensayamos”.
Con un repertorio variado, Guerrero y Marchetti ofrecerán un viaje musical por varias décadas, adaptando su selección de canciones a los gustos y recuerdos de los residentes del asilo. “Nos amoldamos a la edad de los abuelos, vamos a tocar algún tanguito, alguna rancherita, y después saltamos a otros géneros. Hacemos un repertorio muy variado”, detalló Guerrero. Entre los temas seleccionados no faltarán los clásicos de artistas como Julio Iglesias, un favorito de la época.
Guerrero recordó con cariño su etapa en Los Disconautas, una banda local de los años sesenta que interpretaba éxitos de Los Iracundos. “Por allá en el 65 yo estaba en el conjunto y nos fue muy bien, muy bien. Interpretábamos todos los temas de Los Iracundos, que en ese momento sonaban muy fuerte. Fueron una banda fabulosa, igual que Los Ángeles Negros, que nacieron en Chile”, rememoró, dejando entrever la nostalgia de aquellos tiempos.
El dúo volverá a traer esos ritmos al presente, transportando a los abuelos del asilo a épocas pasadas, cuando la música de Los Iracundos y otros grupos similares marcaban la banda sonora de sus vidas. “Para nosotros es muy grato colaborar. Hace años, con Aldo Arce, que era un gran bandoneonista, íbamos seguido al asilo. Después que falleció dejamos de ir, pero siempre nos quedó esa sensación de alegría al ver lo mucho que lo disfrutaban”, comentó Guerrero, dejando en claro que este tipo de eventos tienen un significado especial tanto para los músicos como para los residentes del asilo.
Este recital también es una muestra de solidaridad por parte de la comunidad local. La organización del evento está a cargo de la delegación UNIMEV y cuenta con el apoyo de Héber González, el delegado municipal del barrio, quien ha sido clave para la realización de la actividad. “Él representa todo lo que es UNIMEV y nos está dando una mano enorme. Lo conocimos a través de Amun Sol, que es profesora de tango, y desde ahí empezamos a trabajar juntos”, explicó Guerrero sobre la colaboración con la dirección de barrios de la Municipalidad de San Rafael.
Roberto Marchetti, por su parte, se encargará de la guitarra y la voz principal, mientras que Guerrero acompañará con su inconfundible estilo en la batería. “Yo le mando algún corito”, mencionó Guerrero con modestia, agregando: “Aunque estaba un poco afónico, los coros salen igual”. La química entre ambos músicos es innegable, y su entusiasmo por volver a tocar juntos promete hacer de esta presentación un evento inolvidable para todos los presentes.
Este tipo de gestos tienen un impacto profundo en las personas mayores, muchas de las cuales no cuentan con familiares cercanos o visitas regulares. “Este tipo de cosas les llenan el alma a la gente”, afirmó Guerrero. “Es una realidad que muchos de los que están allí no tienen a nadie en el mundo, y recibir visitas, especialmente con música, les brinda un momento de alegría inmenso. Nosotros lo hacemos con mucho gusto, porque sabemos lo importante que es para ellos”.


